Presión «emiratí-saudí» sobre Sudán para tomar el tren de la normalización con Israel

El periódico Al-Araby Al-Jadeed ha publicado hoy que el príncipe heredero de Abu Dhabi, Mohammed bin Zayed, y el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, están haciendo esfuerzos incansables para ayudar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a inscribir al mayor número de países árabes en el plan de normalización de relaciones  con Israel antes de las elecciones estadounidenses programadas el próximo noviembre, aparentemente para ayudarlo a subir sus acciones frente a su rival demócrata, Joe Biden. Los esfuerzos de los dos príncipes están  centrados principalmente en Sudán.

El periódico citó a fuentes diplomáticas sudanesas diciendo que los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita están ejerciendo una gran presión sobre los tomadores de decisiones en Jartum para que se unan al tren de la normalización, a pesar del rechace  de la calle y la élite sudanesa.

Las fuentes revelaron que Abu Dhabi y Riad están tratando de aprovechar la demoledora crisis económica que azota a Sudán, y el desastre torrencial que provocó el desplazamiento de alrededor de un millón de sudaneses para presionar al gobierno y al Consejo de Soberanía, para normalizar las relaciones con el Estado de ocupación israelí.

Las fuentes explicaron que durante contactos no anunciados, el primer ministro sudanés, Abdullah Hamdok, confirmó su incapacidad para tomar una decisión en este sentido, porque su gobierno no está autorizado a tomar decisiones y solo es un gobierno en crisis o de un gobierno de transición, y que tal medida puede ser decidida por el Consejo de Soberanía. Las fuentes señalaron también que «Hamdok está eludiendo, porque conoce el alcance del rechazo de la calle sudanés a la normalización con Israel, y su conciencia de que tal paso es capaz de desencadenar una nueva revolución, en una situación de crisis por naturaleza».

El pasado 25 de agosto Sudán  colmó las esperanzas de israelíes y estadounidenses de un rápido reconocimiento de Israel, descartando una posible normalización con el estado judío antes del final de la transición política en 2022, durante una visita a Jartum por el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo.

Fuentes diplomáticas occidentales y sudanesas confirmaron que los países árabes a los que Trump pretendía en su discurso de unirse al acuerdo de normalización, al margen de la firma del acuerdo tripartito entre Israel, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, el pasado martes, son Arabia Saudí, el Sultanato de Omán, Sudán, Mauritania y Djibouti. Trump había dicho que esperaba que 5 o 6 países árabes se unieran a la normalización con Israel, tras indicar el inicio de consultas con este.

Hizo hincapié en que «Arabia Saudita se unirá al acuerdo EAU-Israelí-Bahreiní en el momento apropiado». Y añadió: «He mantenido conversaciones con el rey saudí Salman bin Abdulaziz y su príncipe heredero Mohammed bin Salman, y están abiertos a la paz y se unirán a ella».

El jueves, el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, reafirmó que «cinco países» están considerando seriamente concluir acuerdos de normalización con Israel, sin especificarlos.

Una fuente del Ministerio de Relaciones Exteriores de Mauritania había negado recientemente, en una entrevista con Al-Araby Al-Jadeed, que su país estuviera «al borde de la normalización con Israel», mientras que otras fuentes mauritanas revelaron presión ejercida sobre el presidente Mohamed Ould Al-Ghazwani para ponerse al día con la normalización con Israel.  Africa Intelligence informó recientemente que el príncipe heredero saudí le pidió a Ould Al-Ghazwani que se comunicara con el primer ministro del gobierno de ocupación israelí, Benjamin Netanyahu, durante la visita de Ould Al-Ghazwani a Riad en febrero pasado.

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