¿Porque ejecutaría el Dáesh a un futuro líder privilegiado? Todos los detalles

En la primera semana de junio de 2018 he recibido la noticia de que algunos nuevos mandos del Dáesh en la zona de Hajín en la frontera entre siria y Irak han ejecutado a un joven Larachense que se unió a las filas del Dáesh con una categoría de Príncipe, al ser el hijo de uno de los mandos de Al Quaeda que murieron juntos con Abu Mosaab Al Zarkaoui, que era una especie de escolta y mano derecha de este.

Pues bien, la noticia puede pasar desapercibida y considerarse irrelevante, ya que no es la primera vez que esta organización terrorista ejecuta a sus propios miembros por rebelión, intento de fuga…etc. No obstante, estamos hablando de un joven estrella dentro del movimiento salafista incluso siendo adolescente y antes de unirse a las filas del ISIS, no de cualquiera, pues su ejecución debe ser aprobada por la máxima autoridad de la zona en la cual estaba residiendo en el momento de cometerse los hechos que ellos consideran merecedores de pena de muerte.

Tras mis propias investigaciones, he constatado que el joven terrorista fue ejecutado mediante una modalidad islámica llamada Taazir aplicable a los espías y traidores, cuyos actos podrían o pueden afectar la estabilidad de un grupo entero. Pues es una modalidad, que no necesita un juicio ni apelación, bastaría con la aprobación del líder local para llevarla a cabo.

Averiguando que son exactamente los hechos cometidos por este joven estrella para acabar de tan malas maneras, ejecutado por el grupo terrorista que defendía a muerte desde su adolescencia, llegué a la conclusión de que este habría entrado en debate doctrinal con los líderes que quedaron en la única zona donde todavía hay resistencia del Dáesh entre la frontera de Irak y Siria. Un debate en el cual dejó claro que los únicos traidores del ISIS son los líderes de primera fila que se fugaron con el dinero a zonas remotas dejando a centenares de soldados obligados a seguir luchando con escasa comida y en condiciones mínimas de la supervivencia. Siendo su mayor queja, los familiares de estos soldados.

Para concretar más, el joven llamado Oubaida Khaibar, cuyo apodo es Abu Tabit Al Magrebí, tiene sus dos hermanas y su madre viviendo con él. La hermana mayor está casada con un ciudadano sirio, pero la hermana menor tiene apenas 12 años, nacida justo antes de la muerte del padre (Alto mando dentro de Al Qaeda). Su queja radicaba en que el Dáesh dejó a estos “civiles” desamparados y bajo los bombardeos de las diferentes fuerzas aéreas que atacaban la zona. Sin ninguna ayuda para escapar, pues no prohíbe la salida de las mujeres y ancianos, pero no ofrece los 3000 dólares que piden los traficantes por cada miembro que quiere llegar a Turquía, tal y como hacían y prometieron hacer unos meses atrás.

Oubaida en una concentración del CCDDI en Larache Marruecos

La desesperación de Oubaida, lleva ya meses, hasta el punto de salir en publico haciendo reproches a los líderes locales y dejando muy claro sus intenciones.

La consecuencia de sus discursos, una semana antes de ser ejecutado, más de treinta soldados del Dáesh abandonaron el frente de batalla contra el ejercito sirio, por lo cual fueron todos ejecutados en el acto y tirados al rio Éufrates. Acto seguido, Oubaida fue detenido de forma independiente y ejecutado a través de la modalidad Taazir.

Ahora bien, hasta aquí, la historia de este joven parece una más de miles de historias de terroristas que han viajado a estas tierras, pero para entender su peso y usarla como indicador fuerte de la situación actual del Dáesh, debemos volver años atrás para profundizar en la historia de este joven y de su padre.

En cuanto al padre, recuerdo poco de él, pero no se me olvida su rostro, ya que entrenaba en el turno de adultos el Karate en un club al cual frecuentaba siendo adolescente. Se trata de Mohsin Khaibar, de Agadir, pero vivía en Larache.

Su cadáver fue hallado junto al de Abu Musaab Zarkaoui tras ser bombardeado por dos cazas F16 de Estas Unidos, estando estos en un domicilio en Irak.

Oubaida a con el jeque El Haddouchi unas semanas antes de viajar a Siria

Era un reclutador internacional de yihadistas para Irak en los años 2004 -2006, en concreto reclutaba yihadistas suicidas. Les empadronaba en siria para tener residencia, los preparaba espiritualmente y psicológicamente para esta misión en Irak.

Estuvo en busca y captura por USA, Irak, Siria y Marruecos, considerando este último que era uno de los implicados en los atentados de Casablanca.

Cuando salí de Larache en Marruecos, Oubaida era solo un niño, pero se trataba de un niño muy inteligente que superaba su edad, con una clara ideología salafista yihadista.

En el año 2012, en las manifestaciones de la primavera árabe, el niño ya es un adolescente de 16 años, lideraba las manifestaciones en Larache, conduciendo a centenares de protestantes.

A sus 16 años, era ya la mano derecha en Larache del líder del denominado Comité Conjunto para la Defensa de los Detenidos Islamistas (CCDDI), Oussama Abou Taher.

Cabe destacar que el CCDDI es una organización con base principal en Marruecos, que se autoproclama pacifista, creada para defender los derechos humanos de los presos y movilizar a la sociedad contra las leyes antiterroristas.

Sin embargo, el juez de la Audiencia Nacional, Eloy Velasco, concluye en un auto que recoge informes de la inteligencia policial española y marroquí, que en realidad se trata de un brazo político del Dáesh, dedicado a alentar y apoyar al terrorismo yihadista, captar voluntarios para las zonas de conflicto, y con una fijación especial en España como “país opresor”.

Por otra parte, el líder del CCDDI Osama Abou Taher, es un excombatiente en Bosnia. En el 2001 intentó sin éxito entrar a Afganistán cruzando Irán durante los ataques de estados Unidos. Ante este fracaso, volvió a Siria donde fue detenido el día 04 de enero de 2002 y extraditado a Marruecos el 17 de julio de 2002, permaneciendo detenido unos 8 meses.

Así pues, la actividad del joven terrorista se expandió tanto hasta llegar a acompañar a los líderes más pesados del movimiento salafista, tales como Omar al-Haddouchi considerado por las autoridades de Marruecos como uno de los tres ideólogos de los atentados de Casablanca en 2003 (45 muertos), condenado en consecuencia de ello a 30 años de prisión y finalmente indultado por el Rey de Marruecos tras 8 años de prisión y una supuesta revisión ideológica.

Ahora bien, en 2014 Oubaida viaja a Turquía junto con su madre y sus dos hermanas, logrando entrar en Siria unos días después.

Fueron recibidos con los brazos abiertos por los mandos del Dáesh, pues como adelanté, se trataba de la familia de un alto mando de Al Quaeda que murió junto a Abu Mosaab Zarkaoui.

El joven, teniendo ya solo 17 años, fue entrenado para usar armas de defensa, pero nunca llegó a formar parte de un campamento de entrenamiento militar, puesto que en ningún momento había intención de que formase parte del ejercito del Dáesh.

Le hicieron una formación exprés en técnicas de imagen y sonido (teniendo ya experiencias y habilidades previas), le compraron todo el material de última generación y empezó a trabajar para el departamento mediático.

Muchos de los famosos reportajes del Dáesh, sobre todo las ejecuciones grabadas en sitios cerrados, incluido el famoso video de la ejecución del piloto jordano fueron documentados con su cámara. Sus últimos trabajos eran casi todos los reportajes de la caída de Raqqah.

Durante su etapa en el departamento mediático fue tan protegido por los líderes, que siempre le movían entre zonas seguras, en las cuales había menos batallas y bombardeos.

Esta protección era normal en su caso teniendo en consideración el peso de este joven, pues todo indicaba que le formaban para liderar el departamento mediático como mínimo. Gozaba de privilegios y facilidad de movimiento que no tienen la mayoría de los integrantes de esta organización terrorista.

Cabe aclarar que las familias de los mártires yihadistas siempre tienen un privilegio y un estatus social mayor dentro de la comunidad salafista.

Así pues, además de su actividad en el departamento mediático, estuvo muy activo en las redes sociales, jugando un rol clave para la coordinación y viaje de decenas de jóvenes de entre 18 y 30 años, todos naturales de Larache y casi todos ya fallecidos en batallas.

Ahora surgen las preguntas ¿porque estamos ante un cambio radical en la relación entre Oubaida y Dáesh, hasta llegar al punto de ejecutarle por traición?, y ¿qué podemos entender de esto?

Pues, en primer lugar, esto indica que los lideres de primera fila que protegían a Oubaida ya están muertos o desaparecidos. Nadie se atrevería a entrar en este tipo de conflicto con este joven. Puesto que, a lo largo de estos años, decenas de estrellas salafistas han tenido sus diferencias, duras a veces, pero nunca llegó a ser motivo de una acusación como la traición.

En Segundo lugar, para que Oubaida, el joven que ha mamado el salafismo yihadista en su casa llegue a sentirse engañado, intentar salir de los territorios controlados por el Dáesh e incitar a los demás a abandonar la organización terrorista, indica que estamos ante una organización ya acabada, en la cual quedan al mando nuevos lideres que carecen de una larga trayectoria. Pues este joven que ha acompañado y aprendido el yihadismo a mano de grandes ideólogos del salafismo no hubiera tomado tal posición sin motivos de fondo, en cual ha interpretado que los objetivos del terrorismo yihadista ya no se representan en el Dáesh.

En tercer lugar, que el Dáesh oculte la ejecución de este pequeño líder, a diferencia que otros que han ejecutado por cometer delitos reales penados en la Chariia, indica que están conscientes de que su credibilidad entre sus filas ha disminuido.

En cuarto lugar, que una treintena de soldados abandonen una batalla influenciados por Oubaida, indica que estuvimos ante una corriente de los integrantes del Dáesh que han empezado a entrar en razón, asumiendo la perdida de la guerra.

Todo ello da lugar a dos principales conclusiones:   Que Oubaida se ha convertido en sus últimos meses en vida en un desconocido para los nuevos mandos, y que estos últimos no están dispuestos a permitir que ninguna corriente interna desestabilice lo poco que ha quedado de esta organización terrorista, sea quien sea el líder de esta corriente.

 

El escritor Bahae Eddine Boumnina es colaborador de TalQual Media en Materia de Terrorismo Yihadista y perito Judicial en terrorismo de etiología yihadista (colegiado Aspejure 1052)

 

 

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