Patinete eléctrico: ¿modernidad¿ ¿seguridad? ¿capitalismo?  El patinete eléctrico es el vehículo de moda y el medio de transporte emergente en las grandes ciudades. El auge ha llevado a las empresas más importantes de este sector a instalarse en Europa, tras cosechar éxitos en la venta y alquiler de patinetes en Estados Unidos.

Las corporaciones se han aprovechado de que el uso de este Vehículo de Movilidad Personal (VMP) se ha convertido en una alternativa barata, moderna y menos contaminante para los ciudadanos y de que no existe una legislación firme, más allá de la ejercida por ayuntamientos como el de Barcelona.

La Dirección General de Tráfico (DGT) es la autoridad competente de las carreteras. Pero no se ocupa ni está dispuesta a regular la normativa a corto plazo. Por tanto, hay un vacío legal. Actualmente, la Dirección General de Tráfico (DGT) solo aparece en escena como instructor genérico y deja la potestad de regular los VMP a los ayuntamientos de cada localidad. En este sentido, Barcelona ha sido una de las pioneras en este tipo de ámbitos normativos. La DGT ha prometido incluir nuevas directrices en la próxima reforma de Ley de Seguridad Vial, pero sigue sin tomar responsabilidades ante la creciente notoriedad de los vehículos eléctricos y delega a los consistorios municipales la toma de decisiones.

La capital catalana aprobó una ordenanza en julio de 2017. Es la única ciudad  del Estado español. Entre las principales medidas y/o directrices aprobadas estableció: una circulación máxima de 30km/h para los patinetes; el uso permitido solo a mayores de 16 años; la no obligatoriedad de casco ni seguro de responsabilidad civil, y multas que oscilan los 100, 200 y 500 euros para las infracciones leves, graves y muy graves, respectivamente.

Las marcas han aprovechado el auge en las demandas de los patinetes eléctricos para vender y ampliar sus nichos de mercado…La principal corporación detrás del suministro de patinetes eléctricos en la ciudad barcelonesa es la estadounidense Lime -participada por Uber y Google-. Lime es líder mundial en alquiler de patinetes eléctricos compartidos.  Otras empresas destacadas en el sector son, entre otras: UFO, Flii, Eskay, Bird, Wind, Voi y Koko -esta última, la primera española dedicada a los patinetes eléctricos-.  También, las tiendas de alquileres de vehículos eléctricos han ganado cuota de mercado. Ante la feroz competencia e irrupción de las marcas en las ciudades surge algunas preguntas considerables: ¿Los patinetes eléctricos son un medio de transporte menos contaminante o una maniobra por parte de las empresas? ¿Menos contaminación a cambio de más peligrosidad? ¿No están demasiado desprotegidos los ayuntamientos por la inacción de la DGT?

También, emerge otra cuestión sobre el aparato legal de las corporaciones: ¿Todas las compañías de alquiler de patinetes tienen licencia de explotación? No, todas no tienen ya que la policía local ha retirado de la circulación aparatos por este motivo. Sin embargo, es muy complicado descubrir las políticas de estas empresas ya que exprimen el vacío legal de estos VMP en auge.

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