Negociación entre los talibanes y EEUU. Pacto con el enemigo de mi enemigo y la domesticación de Al-Qaeda Después de 17 años de un sangriento conflicto que comenzó después de los ataques del 11 de septiembre, los negociadores de los EE. UU y los talibanes acordaron un borrador para un acuerdo de paz que pondrá fin a la guerra más larga de los Estados Unidos.

Rachid Elyounoussi. Seis días de conversaciones con el grupo aliado de Al-Qaeda en Afghanistan. Por un lado, el país estadounidense comenzó las negociaciones con la aceptación de las demandas de los Talibanes (descartar el gobierno afgano y celebrar las negociaciones en Qatar). Por otro lado, el presidente afgano, Ashraf Ghani, hizo repetidos llamamientos para que mantuvieran conversaciones directas con los talibanes (hasta ahora se habían negado). Los talibanes han tildado al régimen de Kabul como “títeres”. El mayor interés del Ejecutivo afgano reside en la capacidad de Estados Unidos para convencer a los talibanes para que negocien directamente con el Gobierno del estado asiático.

Sin embargo, Estados Unidos está interesado en negociar con los talibanes, incluso a expensas del régimen de Kabul. En los 17 años de guerra, los talibanes han salido más fuertes mientras que los Estados Unidos se han debilitado progresivamente. EEUU ha dado muestras de que su guerra contra el terrorismo de Al-Qaeda y sus filiales ha fracasado. Por fin, la inteligencia estadounidense ha reconocido (indirectamente) que sus estimaciones sobre las fuerzas de los grupos Yihadistas en deferentes sitios, eran equivocadas. En Somalia, Al-Shabab (la filial del la organización de Osama Ben Laden) se ha convertido en un estado real en muchas regiones del pais, además de su expansión en Kenia. Antes de la guerra (antes de 2001), los aliados más cercanos de los talibanes eran Pakistán y Arabia Saudita. Hoy en día, los talibanes están comprometidos en la diplomacia con países como Rusia, Irán o Qatar. En Yemen, el número de miembro de Al-Qaeda en la Península Arábiga se estimaba en varios cientos después de la invasión de grandes áreas del sur. Hoy en día, se dice que el número es de 6.000 a 7.000.

La comunidad militar y de inteligencia de los Estados Unidos ha fracasado espectacularmente en la estimación de la fuerza de los grupos terroristas. Por ejemplo, la fuerza del Estado Islámico de Irak y Siria en 2013 se establecía en unos 10.000 combatientes. Luego se revisó al alza entre 20.000 y 32.000. El ejército estadounidense desde entonces ha afirmado haber matado a miles de miembro de ISIS desde entonces.

Imagen de Estado Islámico -crítica hacia los Talibanes y Al-Qaeda / InfoTalQual

Un análisis cuidadoso de acontecimientos desde 9/11 y la situación de 2019 muestra que EEUU (con las negociaciones con Talibán) abre la puerta a la domesticacion de Al-Qaeda global especialmente en “Afghanistan, Somalia, Yemen , Siria”, y utilizar la guerra contra ISIS a su favor. Este grupo (Al-Qaeda) también ha experimentado cambios significativos en lo que respecta a su entrenamiento y tácticas durante este tiempo. Por tanto, el acuerdo entre los talibanes y EEUU es la muestra del pacto tácito y formal entre Estados Unidos y Al-Qaeda. Además, en el país afgano, esta situación también se ha dado en Siria (el gran locutor en la zonas dominadas por la oposición armada siria es Al-Qaeda, negociador con Turquía); en Somalia (mediante Al-Shabab), y Yemen.

Sr. Khalilzad dijo que “Los talibanes se han comprometido…, a hacer lo que sea necesario para evitar que Afganistán se convierta en una plataforma para grupos o individuos terroristas internacionales”. Pero los talibanes solo se limitaron a decir que “tendrán buenas relaciones con sus vecinos y trabajaran por la paz en la zona”.

A pesar de las garantías iniciales de los talibanes acerca de no dejar que el suelo afgano se use para el terrorismo, y el distanciamiento de Al-Qaeda en particular, muchos analistas y observadores siguen siendo escépticos. Los vínculos entre Al-Qaeda y Talibán van más allá de lo ideológico , incluso, superan lo familiar y histórico. Una cuestión prácticamente emocional. Y los EEUU, saben que el avance de las negociaciones con los talibanés abrirá la puerta a posibles acuerdos con la organización popularizada por Bin Landen. Y una desmarcación de Taliban de Al-Qaeda no está en punto de mira (al menos) a corto plazo.

Al-Qaeda y los talibanes afganos todavía disfrutan de relaciones muy estrechas, que incluso son evidentes por sus lanzamientos de propaganda. Los canales de propaganda de la multinacional terrorista en deferentes regiones del mundo enarbolan las acciones militares de Talbián y lo mismo lo hacen con sus medios oficiales.

En 2015, Al-Qaeda lanzó una cinta de audio de Ayman al-Zawahiri en la que prometía lealtad al recién nombrado emir de los talibanes, el mulá Akhtar Mohammad Mansour. El mensaje fue grabado por al-Zawahiri solo dos días después de que los talibanes confirmaran la muerte del mulá Omar el 30 de julio. Zawahiri describe a Mansour como el “Emir de los Fieles”, un honorífico generalmente reservado para la cabeza de un califato islámico. En la cinta, Zawahiri dijo que al jurar bayat (un juramento de lealtad) a Mansour, continúa en el camino de Osama bin Laden.

En una declaración emitida en junio de 2015, Mansour describió a los líderes de Al-Qaeda como los “héroes de la era yihadista actual” y a bin Laden como el “líder de los mujahideen”. La declaración de Mansour también contenía otros paralelismos con los mensajes de Al-Qaeda. Además, Siraj Haqqani fue nombrado uno de los dos oficiales principales de Mansour. Los archivos recuperados del complejo de Osama bin Laden en Pakistán y otras pruebas muestran que Siraj ha trabajado estrechamente con Al-Qaeda durante años. Haqqani es el líder adjunto de los talibanes y supervisa el combate armado contra las fuerzas estadounidenses y de la coalición.

Los oficiales de inteligencia de Estados Unidos creen que Siraj es miembro de Majlis Shura de Al-Qaeda, y ha reclutado activamente a terroristas extranjeros para servir en la Red Haqqani.

La influencia de los talibanes dentro de Al-Qaeda se puede juzgar por el hecho de que, tras la muerte del mulá Omar, ramas clave de Al-Qaeda, como el Frente Al Nusrah (Siria); AQAP (Al-Qaeda in the Arabian Peninsula), y AQQM (Maghreb) emitieron una declaración conjunta elogiando al mulá Omar. Todo indica que el verdadero objetivo de las negociaciones con Taliban es el trapaso de las fronteras de Afghanistan y la búsqueda de una salida digna de EEUU en una guerra de desgaste masivo en deferente regiones del mundo y ulilizar el enemigo de ayer (Al-Qaeda) contra en enemigo de hoy: ISIS.

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