Más de cien migrantes desaparecen ante las costas libias

El peor naufragio del año en el Mediterráneo

Al menos 116 personas han desaparecido en el Mediterráneo, ante las costas libias. La guardia costera libia y pescadores locales han rescatado 132 migrantes.

La embarcación, con más de 250 personas a bordo, transportaba principalmente ciudadanos eritreos pero también de otros países de África Subsahariana y el Mundo Árabe. El bote salía de una playa cercana a uno de los centros de la migración del país libio: Khoms, según el portavoz de la marina libia, Ayoub Qassem.

Para el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), Filippo Grandi, el naufragio del jueves es «la peor tragedia de este año».

Horas antes, ACNUR anticipaba la magnitud del desastre, ya que se temía por la vida de 150 personas. Tras el naufragio, el órgano de Naciones Unidas y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) han elevado la cifra de migrantes muertos en el Mediterráneo a 600 desde el inicio del año, el 60% de los cuales en la ruta entre Libia e Italia.

2019 se convertirá, con toda probabilidad, en el sexto año consecutivo con más de 1.000 víctimas mortales, tal como afirmaba el portavoz de ACNUR para África y el Mediterráneo, Charlie Yaxley: «Hasta que abordamos las razones por las que las personas toman estos peligrosos viajes en barca, lamentablemente, es poco probable que esta sea la última tragedia que veamos». Yaxley comentaba que los migrantes rescatados tenían posibilidades de acabar en centros de detención de Libia: «dentro de estos centros no hay suficientes alimentos, agua, a menudo condiciones insalubres, ha habido informes generalizados de violaciones de derechos humanos».

De hecho, ACNUR y la OIM han realizado esta semana una declaración conjunta sobre la necesidad de actuación en Libia y el Mediterráneo.

Libia actúa como centro de detención en el camino de los migrantes a Europa. Las autoridades internan a las víctimas en lugares de detención. Les abandonan al amparo de las mafias de tratas de personas, las cuales cometen torturas y violaciones sistemáticas de los derechos humanos. Tras las situaciones de esclavitud e internamiento, los migrantes, algunos solo, son lanzados al mar con las mínimas posibilidades de subsistencia, en embarcaciones que imposibilitan la navegación.

El calvario sufrido en Libia no se entiende sin la financiación que recibe el país africano por parte de los Estados de la Unión Europea. Además del pago al gobierno libio por la vigilancia de las costas, las políticas migratorias de la UE en general, y de los Estados miembros, en particular, destacan por sus medidas insuficientes, y en algunos casos, inexistentes. ¿Qué sería de los migrantes en el Mediterráneo sin la actuación de las ONG?

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