Los países del mundo árabe: entre la libertad parcial y la ausencia de democracia Según el Informe de “Freedom in the World 2018. Democracy in Crisis” de Freedom House, la democracia vive sus niveles más bajos a nivel global desde hace décadas. Los resultados del año anterior -2017- muestran un decrecimiento en los valores democráticos de la población mundial en general, y de una ingente cantidad de países, en particular: “los valores que encarna la democracia -el derecho a elegir líderes en elecciones libres y justas, en libertad de prensa y el estado de derecho- están bajo ataque y en retirada a nivel mundial”.

Fuente: Freedom House

La democracia enfrentó su crisis más grave en 2017, ya que las garantías de elecciones libres y justas, los derechos de las minorías, la libertad de prensa y el estado de derecho, fueron objeto de ataque en todo el mundo”. 71 países sufrieron disminuciones en derechos políticos y libertades civiles. La mitad –35 estados- incrementaron sus niveles democráticos. Es el 12º año consecutivo de declive en la libertad global. El estudio presenta un 45% de los “países libres”, un 30% “parcialmente libre” y un 25% de los “no libres”. En lo que respecta a la población global, los porcentajes se equiparaban todavía más: 39% “libres”, 24% “parcialmente libre” y un 37% “no libres”.

Una parte de los países “parcialmente libres” y los “no libres” se encuentran en las tres zonas geográficas en las cuales se encuentran la mayoría de los países del Mundo Árabe: el Norte de África o Magreb, el Cuerno de África, y el Medio Oriente -Península Arábiga, Asia Occidental-. Solo un país del Mundo Árabe se establece en la categoría de “libres”: Túnez. Y, por si fuera poco, es uno de los países de la región que más dudas a nivel democrático ha generado en 2017. Por lo tanto, la situación de esta serie de países es preocupante y la consecución de la democracia plena o parcial parece un camino de largo recorrido.

Elaborado por InfoTalqual

El año pasado se produjo un más y más rápido deterioro de los estándares democráticos de la mayoría de países y el Mundo Árabe no fue una excepción. Prueba de el retroceso en la región se percibe en el recuento de los países con un peor porcentaje de niveles democráticos y libertad. Siria lidera el ranking con la calificación de (-1 sobre un total de 100). También aparecen otros cuatros países de la región: la monarquía teológica de Arabia Saudita (7); una crisis humanitaria endémica como en la que está sumergido Somalia (7); el Sudán de Al Bashir (8); y el caos de Libia (9). La severa emergencia de Yemen pica a la puerta de las primeras posiciones.

Magreb-África del Norte

País y cifra general de democracia

 Ratio de Libertad

 Derechos políticos

 Libertades Civiles

 Libertad de prensa

Túnez (70 de 100)

2,5 de 7

2 de 7

3 de 7

“parcialmente libre”

Libia (9)

6,5

7

6

“no libre”

Egipto (26)

6

6

6

“no libre”

Marruecos (39)

5

5

5

“no libre”

Sáhara Occidental (4)

7

7

7

“no libre”

Mauritania (35)

5,5

6

5

“no libre”

Argelia (30)

5,5

6

5

“no libre”

Sudán (8)

7

7

7

“no libre”

*de 7 a 1 (de menor a mayor libertad)

  • *Verde: “libre”

  • *Naranja: “parcialmente libre”

  • *Amarillo oscuro: “no libre”

 

En una región que ha convivido con muchos procesos dictatoriales en el pasado y no se han recogido las semillas plantadas por la Primavera Árabe, los problemas de un país afectan a sus vecinos. En el Magreb (Norte de Áfica) habita una interrelación entre todos los estados con un síntoma común: los niveles han bajado considerablemente en cada lugar. Marruecos y Túnez son los países con el índice democrático más alto. Sin embargo, son los territorio en los cuales más han bajado los niveles de libertad.

Túnez (70 sobre 100) destacó por su exitosa transición al gobierno democrático después de albergar el primer levantamiento de la Primavera Árabe en 2011. Sin embargo, en 2017, las señales de retroceso democrático se volvieron mucho más claras.

Desde el 2011, Túnez camina hacia una transición democrática. Los ciudadanos disfrutan de derechos políticos y libertades civiles sin precedentes. A pesar de las mejoras, la influencia de los funcionarios del antiguo régimen de Ben Alí, la corrupción endémica, los desafíos económicos y las amenazas a la seguridad -extensión de un estado de emergencia de dos años- son, aún, obstáculos para la consolidación democrática”. La calificación de los derechos políticos de Túnez disminuyó de 1 a 2 y recibió una tendencia a la baja

Durante el año 2017, las elecciones municipales se pospusieron y la influencia del antiguo régimen sobre el sistema político creció. Pese a estas dos problemáticas, el país tunecino aprobó “enmiendas a la ley sobre las elecciones locales, que otorgaban a los servicios militares y de seguridad el derecho a votar y contenían disposiciones destinadas a impulsar la representación política de mujeres, jóvenes y personas con discapacidades”.

También, “los legisladores aprobaron un polémico proyecto de ley de “reconciliación” que otorgaría la amnistía a muchos ex funcionarios públicos implicados en delitos económicos bajo el régimen anterior. El proyecto de ley se encontró con la resistencia de la sociedad civil, y los activistas afirmaron que socavaría los procesos de justicia que tienen lugar en los tribunales y a través de la Comisión de Verdad y Dignidad postrevolucionaria”

.

Túnez es el gran ejemplo del resultado de la Primavera Árabe -en el país donde se originó y en el que más derechos se han consolidado-: un avance hacia el futuro y la democracia pero con tintes de un pasado dictatoria que no se va nunca.

Libia (9). “La situación de seguridad en Túnez se ha visto socavada por la ilegalidad en su país vecino. En Libia, las disputas entre autoridades rivales en el este y el oeste han llevado a la parálisis política. Informes de los mercados de esclavos modernos se agregaron a otros abusos contra refugiados y migrantes varados en campos de detención dirigidos por milicias”.

En 2011, el levantamiento popular depuso a Gadafi. Sin embargo, el país está -actualmente- atormentada por la fragmentación de los actores internos y el desorden en el terreno político. “Los esfuerzos internacionales para unir a las administraciones rivales en un gobierno de unidad han fracasado. La proliferación de armas y las milicias autónomas, las redes criminales florecientes y la presencia de grupos como el Estado Islámico (EI) han llevado la inseguridad al país”. La violencia ha desplazado a miles de personas y los derechos humanos se han deteriorado peligrosamente.

Durante 2017, tres gobiernos separados compitieron por el poder y la legitimidad. “En julio, la Asamblea de Redacción Constitucional votó a favor de aprobar un proyecto de constitución, pero los planes para un referéndum sobre el texto quedaron estancados al final del año”. También, el Ejército Nacional de Libia (LNA) -alianza militar- amplió el dominio en el este y el sur del país. El alto el fuego con el gobierno -r Acuerdo político libio, reconocido por la ONU desde 2015- parecía consolidarse ya que llevó a la creación de un gobierno de unidad. Pero, a finales de año, Khalifa Hafta -comandante del LNA- afirmó que el Acuerdo había muerto.

Egipto (26). Para los egipcios, los problemas de Libia son una amenaza . “El gobierno autoritario del presidente Abdel Fattah al-Sisi supuestamente ha apoyado la campaña anti-islamista del gobierno de facto en el este de Libia para apoyar sus propios esfuerzos para combatir la violencia extremista, que se ha extendido desde el Sinaí para tocar todos los rincones de Egipto”.

El presidente Al Sisi tomó el poder por primera vez en un golpe de estado en julio de 2013. Aunque aún gobierna, la elección de un nuevo parlamento a finales de 2015 puso fin a un período de gobierno por decreto ejecutivo. “La oposición política es virtualmente inexistente, ya que tanto los activistas liberales como los islamistas se enfrentan a procesos penales y encarcelamiento. El terrorismo persiste en la península del Sinaí y también ha afectado al continente egipcio, a pesar del uso por parte del gobierno de tácticas agresivas y, a menudo, abusivas para combatirlo -por parte de los servicios de seguridad-”.

En los años posteriores a la Primavera Árabe, el régimen egipcio ha continuado con la represión de la disidencia y ha promulgado una nueva ley restrictiva diseñada para acabar con la financiación internacional de las organizaciones no gubernamentales y la cobertura legal a sus arbitrarios cierres.

La clasificación de libertades civiles de Egipto se redujo de 5 a 6 debido a la aprobación de una ley restrictiva sobre organizaciones no gubernamentales y la represión de la actividad por parte de sindicatos no reconocidos por el gobierno”.

En abril de 2017, dos atentados del Estado Islámico (EI) mataron al menos a 45 personas en las ciudades de Tanta y Alejandría, lo que llevó al gobierno a declarar un estado de emergencia que seguía vigente al final del año. En noviembre, más de 300 personas murieron en un asalto a una mezquita sufí en la península del Sinaí. “Fue descrito como el ataque terrorista más mortal en la historia moderna de Egipto”.

Durante la segunda mitad del año, las autoridades comenzaron a intimidar, detener y procesar a los posibles rivales de Sisi en las elecciones presidenciales de marzo de 2018”.

Marruecos (39) es el único país “parcialmente libre” -junto con Túnez, “libre”-. “Marruecos celebra elecciones regulares multipartidistas para el Parlamento, y las reformas en 2011 cambiaron alguna autoridad sobre el gobierno de la monarquía a la legislatura elegida. Sin embargo, el rey Mohammed VI mantiene el dominio a través de una combinación de poderes formales sustanciales y líneas de influencia informales en el estado y la sociedad. Muchas libertades civiles están restringidas en la práctica.

Según el Informe, las libertades civiles de Marruecos se han reducido de 4 a 5 -sobre 7- y recibió una flecha de tendencia descendente por las duras respuestas de los estados a las principales manifestaciones durante todo el año. Las protestas antigubernamentales provocadas por la muerte en 2016 de un vendedor de pescado en Al-Hoceima continuaron durante el año. Las fuerzas de seguridad y los manifestantes se enfrentaron durante el verano tras el arresto de activistas.

El rey nombró a Saad Eddine Othmani, del Partido de Justicia y Desarrollo (PJD) como primer ministro en marzo y certificó un nuevo gabinete en abril. “El partido islamista moderado mantuvo su pluralidad en las elecciones de octubre de 2016, pero las conversaciones de la coalición fracasaron durante meses, lo que llevó al rey a usar su prerrogativa real. Mientras el PJD era el primer ministro, los tecnócratas leales al palacio recibieron los ministerios más importantes”.

En octubre, el rey despidió a tres ministros y otros funcionarios por el mal desempeño en la implementación de programas de desarrollo en la región del Rif, que había estado en el centro de las recientes protestas.

Por si fuera poco, Marruecos es el responsable principal del endémico conflicto del Sáhara Occidental (4 –de 100- en niveles democráticos y de libertad).

Argelia (35). “Los asuntos políticos en Argelia están dominados por una élite cerrada basada en el ejército y el partido gobernante, el Frente de Liberación Nacional (FLN). Si bien hay múltiples partidos de oposición en el parlamento, las elecciones están distorsionadas por el fraude y los procesos electorales no son transparentes. Otras preocupaciones incluyen la supresión de las protestas callejeras, las leyes restrictivas para frenar los medios de comunicación y la corrupción desenfrenada”.

En mayo de 2017, el FLN y el Rally Democrático Nacional ganaron las elecciones legislativas. La participación fue del 35,6%, el porcentaje más bajo desde la introducción de las elecciones multipartidistas. “Las autoridades cancelaron el registro de SNATEGS, un sindicato compuesto por empleados de la empresa estatal de gas y electricidad, luego de una serie de huelgas laborales organizadas por SNATEGS”.

En septiembre, el jefe de la comunidad musulmana Ahmadi de Argelia fue condenado a seis meses de prisión por ofender al Profeta y al Islam.

Mauritania (30): “El liderazgo actual llegó al poder en 2008 a través de un golpe militar, ratificado, en posteriores elecciones defectuosas que fueron boicoteadas por los principales partidos de la oposición. El gobierno ha adoptado leyes para abordar el problema de la esclavitud y la discriminación institucionalizadas, pero continúa arrestando a activistas antiesclavistas. La blasfemia y la apostasía son punibles bajo la pena de muerte”.

En agosto de 2017, se celebró un referéndum y se disolvió el Senado. La principal coalición de oposición boicoteó el referéndum, “alegando que el presidente buscó la disolución del cuerpo para allanar el camino para una enmienda constitucional que le permitiría buscar un tercer mandato”.

En noviembre, una corte de apelaciones redujo la sentencia para un bloguero, condenado a muerte por apostasía en 2014. “En el mismo mes, se presentó un proyecto de ley a la Asamblea Nacional que ya no permitiría que los culpables de apostasía se arrepientan y así eviten la pena de muerte”.

Sudán (8): El sistema político del país está dominado por Omar al-Bashir, y su Partido del Congreso Nacional (PCN) desde 1989. “El régimen de Al-Bashir reprime violentamente, incluso a través de ataques contra civiles, grupos que representan regiones, religiones y etnias que no comparten su estrecha visión nacionalista. La sociedad civil se enfrenta a severas restricciones, no se respetan los derechos religiosos y los medios de comunicación son vigilados de cerca”.

2017 fue año de algún avance. El presidente Omar al-Bashir formó un gobierno de unidad nacional en mayo que incluía a un pequeño número de partidos aliados con el PCN. Varios miembros de la oposición fueron nombrados para un nuevo gabinete. Pese a la mejora de la situación, las fisuras surgieron en el gobierno de unidad cuando se rechazaron una serie de enmiendas propuestas para aumentar la libertad religiosa y los derechos políticos y poner fin a la censura de la prensa, y una enmienda para restringir los poderes de la agencia de seguridad interna de Sudán, el Servicio Nacional de Inteligencia y Seguridad (NISS) Fue destruida por la Asamblea Nacional.

En octubre, Estados Unidos puso fin a la mayoría de las sanciones económicas que impuso a Sudán en 1997. EEUU agradeció a Sudán el aumentó al acceso humanitario a las personas afectadas por los conflictos, y los recortes en el apoyo de las facciones armadas en la guerra civil de Sudán del Sur. Pero, “las autoridades sudanesas intensificaron la persecución de los cristianos, demolieron los edificios de la iglesia, ordenaron el cierre de otros y arrestaron a los líderes de la iglesia”.

Cuerno de África

País y cifra general de democracia

Ratio de Libertad

Derechos políticos

Libertades Civiles

Libertad de prensa

Somalia (7 de 100)

7 de 7

7

7

“no libre”

Yibuti (26)

7

7

7

“no libre”

Somalia (7) ha luchado por restablecer un estado funcional desde el colapso del régimen en 1991. El territorio del país está dividido entre un gobierno nacional apoyado internacionalmente; el grupo Al Shabaab; un gobierno semiautónomo en la región de Puntland, y un gobierno separatista en Somalilandia. “Hasta la fecha no se han celebrado elecciones nacionales directas, y los asuntos políticos están dominados por divisiones de clanes. En medio de la inseguridad en curso, la impunidad por los abusos contra los derechos humanos cometidos por actores estatales y no estatales es la norma. Sin embargo, los ciudadanos han experimentado modestos avances en las libertades civiles en los últimos años, ya que el gobierno y las tropas internacionales han reclamado territorio de Shabaab”.

A finales de 2016, comenzaron las elecciones parlamentarias y se completaron en febrero de 2017. “Los nuevos legisladores eligieron al ex primer ministro Mohamed Abdullahi Mohamed, también conocido como “Farmaajo”, para cumplir un mandato de cuatro años como presidente.

El conflicto civil en curso fue interrumpido en octubre por un par de atentados terroristas con bombas en Mogadiscio que mataron a más de 500 personas”.

Yibuti (26) es una república gobernada por ,Ismail Omar Guelleh -Unión gobernante para una Mayoría Presidencial (NMP)-, en el cargo desde 1999 y sin límite de mandato. Pese a tener un sistema multipartidista, la oposición al presidente está restringida, y “los periodistas y activistas que critican a Guelleh o la UMP son acosados o arrestados regularmente”.

En marzo, las fuerzas de seguridad detuvieron a 19 miembros del Movimiento para la Renovación y el Desarrollo Democráticos (MRD), un partido de oposición prohibido; la mayoría fueron liberados rápidamente, pero cuatro fueron condenados por “actividad política ilegal” y cumplieron dos meses en la cárcel” . En las elecciones de febrero de 2018, Guelleh obtuvo el 87% de los votos.

Oriente Medio, Península Arábiga, Asia Occidental

País y cifra general de democracia

Ratio de Libertad

Derechos políticos

Libertades Civiles

Libertad de prensa

Arabia Saudita (7 de 100)

      7 de 7

           7

           7

   “no libre”

Yemen (13)

        6,5

         7

          6

   “no libre”

Siria (-1)

          7

         7

           7

   “no libre”

Iraq (31)

        5,5

         5

           7

   “no libre”

Líbano (43)

         5

         6

            4

 “parcialmente       libre”

Gaza (12)

Cisjordania (Wesr Bank) (28)

       6,5

         7

            6

   “no libre”

Jordania (37)

      5,5

        5

           5

   “no libre”

Omán (23)

      5,5

        6

           5

   “no libre”

EAU (17)

      6,5

        7

           6

   “no libre”

Qatar (24)

      5,5

       6

           5

   “no libre”

Bahrain (12)

      6,5

       7

           6

   “no libre”

Kuwait (35)

        5

       5

           5

 “parcialmente libre”

Arabia Saudita (7): Mohammed bin Salman trabajó para consolidar el poder tras el reemplazo del anterior príncipe heredero en junio de 2017. Durante el pasado año detuvo arbitrariamente a cientos de príncipes, funcionarios y hombres de negocios “bajo el pretexto de una campaña anticorrupción”.

La monarquía absoluta de Arabia Saudita restringe casi todos los derechos políticos y libertades civiles. No se eligen funcionarios a nivel nacional. El régimen se basa en la vigilancia extensa, la criminalización de la disidencia, las apelaciones al sectarismo y el gasto público apoyado por los ingresos del petróleo para mantener el poder. Las mujeres y las minorías religiosas enfrentan una amplia discriminación en la ley y en la práctica”.

Las autoridades saudíes bloquearon los medios de comunicación de Qatar en mayo de 2017 en medio de una disputa diplomática con el emirato qatarí. Recientemente, el gobierno anunció que permitía a las mujeres la conducción y la asistencia a eventos deportivos.

Yemen (13). La guerra civil de Yemen continúa a pesar de una ruptura de finales de 2017 en la alianza rebelde, dejando a tres cuartas partes de la población en necesidad de ayuda humanitaria. La coalición internacional liderada por Arabia Saudita -que apoya al derrocado gobierno de Yemen- su campaña de bombardeo indiscriminada.

El conflicto armado comenzó en 2015. “Las potencias extranjeras lideradas por Arabia Saudita intervinieron para apoyar al gobierno del presidente Hadi contra el movimiento rebelde de los hutíes, arraigado en la comunidad chiíta Zaidi -minoría en Yemen y fuerzas aliadas vinculadas al ex presidente Saleh-. La población civil ha sufrido violencia directa por ambas partes, así como el hambre y las enfermedades causadas por la interrupción del comercio y la ayuda. Las elecciones están atrasadas, la actividad política normal se ha detenido y las instituciones estatales clave han dejado de funcionar”.

En 2017, dos facciones de la alianza hutíes-Saleh se enfrentaron en Sana. A pesar de las disputas internas entre el bando, el conflicto general -hutíes contra suníes- sigue siendo el principal a día de hoy. Las fuerzas rebeldes -hutíes- controlaban la capital -Sana-, mientras que el gobierno de Hadi -bando opuesto- ha presionado en todas las direcciones desde su bastión de la ciudad portuaria de Aden.

Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) mantuvieron esferas de influencia importantes, mientras que los grupos militantes Estado Islámico (EI) y Al-Qaeda en la Península Arábiga (AQAP) tuvieron zonas de territorio en el sureste. Los Estados Unidos, -pro Hadi- ha intensificado sus ataque contra AQAP o IS en Yemen.

A finales de 2017, más de la mitad de la población yemení se consideraba en inseguridad alimentaria, y el país también enfrentó el mayor brote registrado de cólera en la historia moderna, con ambos problemas exacerbados por el bloqueo liderado por los saudíes de los puertos y aeropuertos yemeníes. La campaña aérea liderada por Arabia Saudita, apoyada por los Estados Unidos y algunos gobiernos europeos, continuó golpeando la infraestructura civil y los centros de población, golpeando repetidamente las instalaciones médicas”.

Siria (–1). La guerra de Siria es un conflicto iniciado en 2011 y con un futuro opaco por delante -la incertidumbre-. “Los derechos políticos y las libertades civiles en Siria están gravemente comprometidos por uno de los regímenes más represivos del mundo y por otras fuerzas beligerantes. El régimen prohíbe la oposición política genuina y reprime severamente las libertades de expresión y de reunión. La corrupción, las desapariciones forzadas, los juicios militares y la tortura son rampantes en las áreas controladas por el gobierno, mientras que los residentes de las regiones o territorios en disputa mantenidos por actores no estatales están sujetos a abusos adicionales que incluyen combates intensos e indiscriminados, asedios e interrupciones de la ayuda humanitaria y desplazamiento masivo”.

En 2017, los acontecimientos más revelantes fueron el “uso de armas químicas” -aún sin esclarecer- por parte del gobierno contra la población civil, y la “liberación de Raqqa del Estado Islámico -octubre- por parte de las tropas estadounidenses, combatientes de las Fuerzas Democráticas Sirias, y los kurdos”.

Irak (31). El pasado año, el país celebró elecciones regulares. “Los distintos partidos, y grupos religiosos y étnicos del país disfrutaron de cierta representación en el sistema político. Sin embargo, la gobernabilidad democrática se ha visto impedida en la práctica por la corrupción y las amenazas a la seguridad. Las libertades civiles generalmente se respetan en la ley iraquí, pero sufren la capacidad limitada del estado para prevenir y castigar las violaciones”.

A finales de 2017, las fuerzas iraquíes (ISF) y sus aliados liberaron el territorio en el estado que controlaba EI -recuperando una serie de ciudades, entre ellas Mosul-.

Además, el gobierno regional kurdo llevó a cabo “un referéndum no autorizado que mostró su apoyo a la independencia de Irak en septiembre, lo que llevó a la ISF y sus aliados a reafirmar el control de las fronteras de la región y recuperar todos los territorios ocupados por las fuerzas kurdas desde 2014, incluida la disputada ciudad de Kirkuk. La reversión llevó a la renuncia del presidente regional kurdo, Masoud Barzani”.

Líbano (43). El sistema político del país libanés garantiza representación de sus distintas comunidades. Sin embargo, suprime la competencia dentro de cada comunidad e impide “el surgimiento de partidos intersectoriales o secularistas. Eleva a las comunidades sobre los individuos y los líderes comunales sobre las instituciones estatales. Los residentes disfrutan de algunas libertades civiles y el pluralismo de los medios de comunicación, pero el estado de derecho se ve socavado por la interferencia política y las milicias partidistas”. El estado ha acogido una considerable cifra de refugiados sirias y, también de otros nacionalidades. Una cuarta parte de la población del Líbano son refugiados.

La calificación de derechos políticos del Líbano se redujo de 5 a 6 debido a la extensión adicional del mandato del Parlamento en ejercicio, que originalmente expiró en 2013, y una nueva ley electoral que parecía reforzar el sistema político sectario y proteger la posición de los partidos establecidos”.

En operaciones paralelas en julio y agosto (de 2017), las fuerzas gubernamentales y la poderosa milicia chií libanesa Hezbolá expulsaron a los grupos jihadistas sunitas con sede en Siria y Hayat Tahrir al-Sham de la zona fronteriza entre el Líbano y Siria, mejorando la seguridad en el noreste del país. El primer ministro, Saad Hariri, anunció inesperadamente su renuncia cuando visitó Arabia Saudita en noviembre, evidentemente bajo la presión del gobierno saudí, pero después de las conversaciones diplomáticas que involucraron a Francia y otras potencias, regresó al Líbano y rescindió su renuncia en diciembre”.

En mayo de 2018 se celebraron elecciones generales legislativas, las primeras en nueve años.

Cisjordania (28): “Cisjordania está bajo ocupación militar israelí y está sujeta a la jurisdicción parcial de la Autoridad Palestina (AP), que opera bajo un mandato presidencial vencido y no tiene una legislatura en funcionamiento. La ocupación israelí conlleva barreras físicas onerosas y restricciones al movimiento, demoliciones de hogares y empresas, severas restricciones a las libertades políticas y civiles y la expansión de los asentamientos judíos. La AP en sí misma se ha vuelto más autoritaria, participando en la represión de los medios de comunicación y activistas de derechos humanos que critican su gobierno”. El índice de Freedom in the World: Democracy in Crisis da a Israel -país que vulnera sistemáticamente los derechos humanos- un 79 de 100 y aparece como “libre”.

En 2017, la AP y Hamás -este último controla la Franja de Gaza- firmaron un acuerdo de reconciliación, lo que plantea la posibilidad de futuras elecciones presidenciales. “Pero el acuerdo se estancó en el tema del control sobre la seguridad interna en Gaza”.

En los comicios municipales de mayo de 2017, “Hamas y algunos otros partidos se negaron a participar, y la facción gobernante Fatah se presentó sin oposición en la mayoría de los municipios. En junio, la Autoridad Palestina adoptó la Ley de Delitos Electrónicos como parte de una ofensiva más amplia contra los medios de comunicación, otorgando a las autoridades una amplia discreción para castigar a los disidentes con multas elevadas y encarcelamiento”.

Las autoridades israelíes persuaden con los esfuerzos para implantar nuevos asentamientos judíos en Cisjordania, “adoptando una ley en febrero que permitiría la confiscación formal de tierras palestinas privadas donde se habían construido ilegalmente los asentamientos, y proponiendo un proyecto de ley (que luego se paralizó) para absorber una serie de Los asentamientos de la Ribera Occidental en el municipio de Jerusalén de Israel”.

Gaza (12): Los derechos políticos y las libertades civiles de los residentes de la Franja de Gaza están severamente limitados por múltiples capas de interferencia”. El bloqueo de Israel del territorio, junto con sus operaciones militares y violaciones del “estado de derecho”, ha impuesto dificultades a la población civil. No solo Israel, sino que Egipto sumerge a Gaza al estricto control en la “frontera sur”. Hamás controla La Franja “sin legitimidad democrática, y su cisma no resuelto con la Autoridad Palestina (AP) en Cisjordania ha contribuido a la confusión legal y al repetido aplazamiento de las elecciones atrasadas”.

Israel sigue imponiendo restricciones año a año. El país hebrero controla el flujo de personas y mercancías de Gaza. En junio de 2017, el Ejecutivo israelí redujo el suministro de energía a la Franja de Gaza “después de que la Autoridad Palestina redujera sus pagos en lo que se consideraba un intento de ejercer presión política sobre Hamás. Los residentes se quedaron con solo unas pocas horas de servicio de electricidad por día durante el resto del año, interrumpiendo el acceso al agua y al saneamiento, entre otros problemas”.

En octubre, “Egipto negoció un acuerdo de reconciliación entre Hamas y la Autoridad Palestina, lo que incrementó la posibilidad de elecciones presidenciales y legislativas en los territorios palestinos, pero la implementación del acuerdo se había estancado hacia el final del año debido en parte a desacuerdos sobre el control de la seguridad interna en la Franja de Gaza”..

Jordania (37) es una monarquía con un dominio del rey en la política y el gobierno. El parlamento es electo, pero el sistema electoral pone en desventaja a la oposición -a pesar de las reformas recientes- y el legislativo tiene poco poder en la práctica. “Los medios de comunicación y los grupos de la sociedad civil se ven obstaculizados por leyes restrictivas y la presión del gobierno. El sistema judicial no es independiente y con frecuencia no garantiza el debido proceso”.

En agosto de 2017, Jordania celebró elecciones municipales y, el mismo mes, el parlamento abolió una disposición del código penal que había permitido a los violadores evitar el castigo al casarse con sus víctimas.

Omán (23) es una monarquía hereditaria, y el poder se concentra en manos del sultán Qabus bin Said al Said -gobierna desde 1970-. “El régimen restringe prácticamente todos los derechos políticos y libertades civiles, e impone sanciones penales por crítica y disensión”.

En 2017, la Corte de Apelaciones pospuso su revisión de la sentencia de tres años de prisión contra Abdullah Habib, un conocido escritor y activista, por publicaciones en Facebook en las que habló sobre temas de derechos humanos; el tribunal citó la necesidad de recopilar más documentación sobre el caso, que seguía sin resolverse al final del año”.

Según el Informe de Freedom House, a finales del pasado año -octubre-, la Corte Suprema emitió un fallo final que cerró permanentemente el periódico Al-Zaman, que había publicado artículos en 2016 sobre denuncias de corrupción e interferencia judicial por parte de funcionarios de alto rango.

Emiratos Árabes Unidos (EAU) (17) es una federación de siete emiratos liderados en la práctica por Abu Dhabi, el más grande y rico. “Se llevan a cabo elecciones limitadas para un cuerpo asesor federal, pero los partidos políticos están prohibidos, y toda la autoridad ejecutiva, legislativa y judicial descansa en última instancia en los siete gobernantes hereditarios. Las libertades civiles de ciudadanos y no ciudadanos, que constituyen una mayoría abrumadora de la población, están sujetas a restricciones importantes”. Además, la calificación de derechos políticos de los Emiratos Árabes Unidos disminuyó de 6 a 7;

Según el Estudio, EAU cortaron las relaciones diplomáticas con su vecino Qatar en junio 2017 y, junto con Arabia Saudita, Bahrein y Egipto, impusieron sanciones comerciales a Doha.

Qatar (24) El emir hereditario qatarí posee la autoridad a nivel ejecutivo, parlamentario y, en última instancia, el poder judicial. “Los partidos políticos no están permitidos, y las únicas elecciones son para un consejo municipal asesor. Si bien los ciudadanos qataríes se encuentran entre los más ricos del mundo, más de cuatro quintas partes de la población no son ciudadanos sin derechos políticos, pocas libertades civiles y acceso limitado a oportunidades económicas”.

En junio de 2017, Bahrein, Egipto, Arabia Saudita y EAU suspendieron las relaciones diplomáticas con Qatar e impusieron sanciones al país, “acusándolo de apoyar a grupos terroristas”.

Las denuncias de corrupción relacionadas con la Copa Mundial de fútbol 2022 continuaron eclipsando los preparativos de Qatar para organizar el evento, aunque el gobierno se comprometió a adoptar una serie de reformas laborales en respuesta a las críticas a las condiciones para los trabajadores migrantes involucrados en el proyecto”.

En noviembre del mismo año, el máximo dirigente nombró a varios miembros nuevos para el Consejo Asesor de Qatar, incluidos cuatro mujeres -las primeras féminas en formar parte del consejo-.

Bahrain (12). Atrás ha quedado un modelo prometedor que consistía en la reforma política y la transición democrática. “Bahrein se ha convertido en uno de los estados más represivos del Medio Oriente. Desde que aplastó violentamente un movimiento de protesta popular prodemocracia en 2011, la monarquía liderada por los sunitas ha eliminado sistemáticamente una amplia gama de derechos políticos y libertades civiles, ha desmantelado a la oposición política y ha reprimido duramente la persistente disidencia en la población chií”.

En abril (2017), el rey aprobó una enmienda constitucional que permitía juicios militares para civiles que “amenazan la seguridad del estado””. El gobierno disolvió la mayor sociedad política de oposición laica del país, la Sociedad Nacional de Acción Democrática, en mayo (mismo año). En junio, las autoridades cerraron indefinidamente Al-Wasat, el único periódico independiente y crítico del país”.

Kuwait (35) es un “emirato constitucional gobernado por la familia Sabah”. La monarquía tiene el poder ejecutivo y el judicial; el parlamento desempeña un rol influyente, y a menudo desafiante, respecto al gobierno. Con esta dualidad tan marcada entre los poderes, “la rotación del gobierno y las elecciones parlamentarias rápidas han sido frecuentes desde 2011. En los últimos años, las autoridades estatales han reducido las libertades de expresión y de reunión”.

En octubre (2017), el Tribunal Constitucional anuló una polémica ley de 2015 que exige que los ciudadanos y visitantes proporcionen muestras de ADN a las autoridades”. El gobierno abandonó a finales del pasado año. La renuncia conllev´a elecciones a la Asamblea Nacional, en las que “las facciones de la oposición ganaron 24 de los 50 escaños”.

En definitiva, los niveles democráticos de los países del Mundo Árabe caen año a año, como se refleja en el siguiente gráfico:

Fuente: Freedom House

Países fuera del “Mundo Árabe” (al menos a nivel geográfico)

El caso de Turquía: se mueve a “No Libre”

Según el Informe de Freedom House, Turquía (32 de 100 en el índice) pasó de “parcialmente libre” a país “no libre” en 2017. El puntaje del país ha estado en caída libre desde 2014 debido a una serie de agresiones a la prensa, usuarios de redes sociales, manifestantes, partidos políticos, el poder judicial y el sistema electoral, mientras el presidente Recep Tayyip Erdoğan lucha para imponer un control personalizado sobre el Estado y sociedad en un entorno de seguridad nacional y regional en deterioro”.

Erdogan ha expulsado a sus rivales y ex aliados dentro del partido gobernante”. Además, el mandatario ha reformado la propiedad de los medios según sus necesidades. Por si fuera poco, “ha propuesto un referéndum constitucional impopular para crear un sistema “super presidencial” sin controles y balances significativos”.

Su respuesta al intento de golpe de estado de julio de 2016 se ha convertido en una caza de brujas en expansión, que ha resultado en el arresto de unas 60.000 personas, el cierre de más de 160 medios de comunicación y el encarcelamiento de más de 150 periodistas. Los líderes del tercer partido más grande en el parlamento están en prisión, y casi 100 alcaldes de todo el país han sido reemplazados por medidas de emergencia o presión política del presidente”.

El caso de Irán: se afianza como potencia regional a través de su inclusión en los conflictos

El país persa (18 de 100) es la potencia y la máxima representación de la rama chii. Irán “desempeñó su propio papel en los conflictos de la región, supervisando las redes de milicias que se extendían desde el Líbano hasta Afganistán. Las promesas de reforma de un nuevo y poderoso príncipe heredero en Arabia Saudita agregaron una variable inesperada en una región que durante mucho tiempo ha resistido una mayor apertura, aunque sus cambios sociales y económicos fueron acompañados por cientos de arrestos arbitrarios y movimientos agresivos contra potenciales rivales, y no mostró Inclinación por abrir el sistema político”.

La democracia baja sus niveles de libertad global.

Los países árabes, uno de los principales contribuidores

2017 fue el 12º año consecutivo de reducción de los niveles democráticos. El mundo árabe correspondió en gran medida a ese declive. La mayoría de países que no llevan a ser “parcialmente libres” -al menos- se sitúan en Ásia y África y algunas zonas de Euroasia. El mundo árabe contribuye con la mayoría de los estados con unas cifras de “no libres”.

La prueba irrefutable residió en el retroceso de los avances de Túnez -único país “libre” según el Informe-. “Tras el derrocamiento de su dictador de larga data en 2011 -que lanzó la Primavera Árabe-, las facciones políticas tunecinas y la sociedad civil trabajaron juntas para redactar una constitución democrática y celebrar elecciones libres, moviendo al país de No Libre a Libre en solo cuatro años. Sin embargo, los eventos del año pasado indicaron que si bien la comunidad internacional fue rápida en elogiar los logros del país, no brindó suficiente apoyo y atención sostenidos. Sin un desarrollo y una consolidación cuidadosos, la nueva democracia puede no resistir la presión de una vieja guardia resurgida que nunca fue completamente desmantelada”. Si Túnez continúa en el camino de los dos últimos años, las ganancias del 2011 desaparecerán, y “la democracia perdera su lugar en una región represiva e inestable”.

El resto de países residen en las otras dos clasificaciones. Solo 5 países aparecen como “parcialmente libres”: Marruecos, Jordania, Líbano, Kuwait y Comores. El resto -18 territorios sin contar Turquía e Irán- son “no libres”. En este último grupo destacan la negativa cifra de Siria (-1); la monarquías del Golfo con Arabia Saudita a la cabeza; las crisis humanitarias de Somalia y el Yemen; el caos actual de Libia, y los casos endémicos de países represaliados por sus vecinos como el Sáhara Occidental, Gaza y Cisjordania.

Entre los países que más han bajado los datos democráticos en las décadas anteriores se encuentran algunos estados del mundo árabe como Bahrain, Mauritania, Yemen y Siria. Además, Turquía -con presencia árabe- es el caso de mayor retroceso en libertades democráticas en los últimos años.

En los países árabes aparece un denominador común: los derechos políticos (económicos, electorales y sociales) se coartan más o tienen unas cifras más elevadas -menos derechos y libertades- con respecto a las libertades civiles (derechas humanos y naturales). Hay un margen mayor de libertades civiles en Oriente Medio -a niveles generales ya que hay más países “parcialmente libres”- con respecto al Magreb o al Cuerno de África. A pesar del dato, aparecen las excepciones de Siria, Arabia Saudita y Yemen.

Los sistemas políticos del mundo árabe están poco modernizadas. En ellos, residen problemáticas sin mecanismos de resolución y procesos democráticos reciente que aún requieren consolidación. En muchos casos, se dan pasos adelante, y a los pocos años, se realizan varios hacia atrás.

En Oriente Medio (Península Arábiga) -concretamente las monarquías del Golfo- Arabia Saudita controla la subregión, a pesar de tener los niveles democráticos más precarios de la zona. En el Magreb, los problemas de un país afectan al estado vecino o la región; es decir, existe una interrelación entre las zonas en materia de economía, derechos humanos, procesos migratorios y conflictos armados, entre otros. Las agravantes de Libia afectan a Túnez y los problemas de Egipto se reflejan en algunas cuestiones libias. Y así, en la mayoría de las naciones de África del Norte.

Los ciudadanos de los países árabes viven desinformados o mal informados. No tienen la capacidad de abordar adecuadamente las informaciones -la prensa es “no libre” en la mayoría de territorios-. Muchos menos, se discuten públicamente los asuntos que afectan a la región y la vida diaria de las ciudadanas. El poder central de los estados proyecta una narrativa que domina la psique de la vida pública. La sociedad árabe es la principal víctima de esta falsa ficción. Además, la situación -probablemente- cambiará.

La Primavera Árabe del 2011 aportó esperanza, libertad y una cierta emancipación a la ciudadanía de la hegemonía de sus gobiernos, la censura y las intervenciones de la informativas. Las expectativas se rompieron rápidamente y el único país que aún mantiene componente hereditario de un cambio verdadero es Túnez -y en 2017, empeoró la calidad y la vigencia de la “nueva democracia”-. Tres patrones explican en retroceso en los países árabes a niveles democráticos: las sociedades se rompieron; o retrocedieron al antiguo status quo (presencia de miembros de las antiguas dictaduras en órganos de poder), o los países se ha visto enfrentados a condiciones aún más severas que años anteriores.

La Democracia está en crisis y la árabe no es una excepción, sino una causa principal del retroceso de libertades y derechos que el mundo presencia por duodécimo año consecutivo.

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