Los ayuntamientos han creado proyectos de cooperación, pero la crisis los ha difuminado Hoy hablamos con Xavier Aragall Flaqué, responsable del programa de migraciones en IEMed. Buenas tardes, Xavier. En primer lugar, agradecerte la participación en el Premier cours d'été sur les migrations en Méditerranée occidentale, centrando tu intervención en la movilidad humana en el Mediterráneo, concretamente en las dinámicas actuales y tendencias a medio plazo.

Sandra Sitges Ramos

  • En el estudio de las «Percepciones de la migración y situación de los refugiados en el mediterráneo» del IEMed, concluyes que muchos encuestados enfatizan en la falta de medios de vida sostenibles en los países de origen como causa de los flujos migratorios.

¿Cuál es el modelo de codesarrollo que mejor funciona entre los países del norte del Mediterráneo y los países del sur?

El concepto de codesarrollo se aplica cuando la emigración repercute positivamente, aportando nuevas formas de ver las cosas. Se trata de crear progreso en los países de origen de las personas inmigrantes, en forma de desarrollo socioeconómico, mediante su propio potencial. Para llevarlo a cabo, es necesaria la iniciativa.

El codesarrollo se crea a partir de las remesas y programas de cooperación internacional, mediante un retorno económico o social. Un ejemplo es el caso de algunos agricultores que migran, y al volver al país de origen pueden aplicar los conocimientos a su sociedad. Se refleja en la creación de empresas, en una economía cultural.

Sin embargo, a pesar de la voluntad de intercambio socioeconómico, los proyectos de codesarrollo actuales tienen poca repercusión en el ámbito cultural. Uno de los avances más importantes que está produciendo es el cambio de rol en la mujer: se está creando un cambio en los parámetros de la estructura social gracias a su participación en la gestión de la economía familiar. No obstante, se debería de incidir más.

Asimismo, la OIM ha promovido el Proyecto de Retorno Voluntario y Reintegración: financiando proyectos presentados por personas inmigrantes, con el fin de crear desarrollo en los países de origen para que puedan retornar y rehacer su vida. Ahora bien, han aparecido una serie de problemas en aplicar estas subvenciones, y es que se han creado muchas ONG con personas que iban y venían, pero no acababan de arraigar en los países de origen. Actualmente, se está debatiendo a nivel internacional para replantear la idea de codesarrollo.

Los ayuntamientos han creado proyectos de cooperación, pero la crisis los ha difuminado. Cataluña y Andalucía han propuesto muchas líneas de acción, también en Senegal. Francia, Bélgica y España han sido referentes. Además de la actuación de países y comunidades, considero fundamental reforzar el intercambio a nivel local, pero es muy difícil con el vaivén de los gobiernos. La idea de fondo es que sea el propio inmigrante quien realice el proceso de codesarrollo. Se trata de políticas con las que ganan ambos países.

Tal y como comentas en la valoración de las encuestas, los proyectos de la UE a menudo se centran en el control de flujos y fronteras. Propones que se fomente el desarrollo social y se promueva una gobernabilidad democrática más profunda, a través de instrumentos de desarrollo a medio y largo plazo.

¿Qué políticas debe aplicar la UE (Unión Europea) para inferir en la legislación migratoria de los países miembros: en la llegada, la integración y las negociaciones de cooperación con los países de origen de las personas migradas?

La UE da las competencias soberanas a cada país, de manera que cada país tiene su propia dinámica. No existe una política europea de inmigración (no se puede), pero sí que se puede realizar un programa con las líneas más destacadas. Existen directivas con los aspectos más importantes, por ejemplo en cuestiones de asilo, llegada, acogida, tramitación de papeles y reunificación familiar, pero es cada país el responsable de su aplicación. Las líneas de acción de la UE se traducen en financiación.

Una de las directivas que sí funcionan es la del reagrupamiento familiar de forma regular, porque entran en juego los derechos de los menores. Sin embargo, cada estado lo adapta de forma diferente, según las necesidades específicas. Las iniciativas van cambiando, muchas condicionadas por la crisis de 2015.

En España se está buscando la forma de dar derechos a los marroquíes que quieran trabajar de temporeros, yendo y volviendo. Es necesario buscar proyectos que sean atrevidos, funcionales y sostenidos en el tiempo, para que haya menos intentos de migración irregular.

Asimismo, aplicar los convenios de las relaciones bilaterales es una de las formas de solucionar la falta de política en el ámbito de las migraciones, considerando factores fluctuantes como el cambio de gobierno, de comisariado, de tiempo histórico… también los factores geopolíticos, que no son penalizados por parte de la población civil. Debe considerarse que los gobiernos del sur tienen prioridades: para Marruecos, las remesas representan del 8 al 10% del PIB (Producto Interior Bruto). También tienen necesidades demográficas.

¿Qué perspectiva regional debe adoptar España para actuar en todos los países, dado que el Mediterráneo comparte zonas de origen, recepción y tránsito de movimientos humanos?

El Partenariado Euro Mediterráneo apareció con la intención de crear una región que incorporara relaciones horizontales entre países del sur y del norte, cooperando en muchos temas y compartiendo el libre mercado a largo plazo, así como las políticas de migración.

Acabada la Guerra Fría, con la distensión del conflicto palestino-israelí, pudieron buscarse  soluciones a antiguos conflictos. El hecho de que los pasos árabes se avinieran fue algo positivo. Sin embargo, a pesar de la voluntad de integrar la región mediterránea -cultural y políticamente- no se alcanzaron los objetivos del Partenariado Euro Mediterráneo. Los países no hicieron pactos. Uno de los motivos fue que Francia y Alemania optaran por destinar recursos al Este de Europa, olvidando el sur. La finalidad era la estabilidad social y económica de los países vecinos. Hay que considerar que Marruecos es un enclave estratégico para muchos países: para EE. UU. es la frontera del norte de África.

Además, los atentados de 2001 en las torres gemelas hizo que el terrorismo fuera una prioridad para los gobiernos. A pesar de la voluntad de las asambleas regionales de democratizar, reformar el sistema judicial y la administración pública, no se pudieron aplicar cambios, porque la prioridad era el control del radicalismo violento. Con la primavera árabe apareció el islamismo político, que permitió una forma de plantearse la vida, las instituciones y las religiones: con una mirada musulmana.

En tus estudios, añades que la condicionalidad migratoria implica una grave degradación de la seguridad humana.

¿Qué organismos deben intervenir en las medidas inspiradas en la seguridad para que no supongan una herramienta de negociación?

Se han creado acuerdos en lo que se refiere a la externalización de la seguridad del estado español. La política de protección del Estado Español llega fuera del propio territorio, creando una vigilancia fronteriza externa dentro de otros países, mediante recursos o formaciones. Sin embargo, una vez se van las fuerzas de seguridad española de los países del sur de la mediterránea, la soberanía pasa a ser de la guardia fronteriza de cada país. Son los miembros de las ONG (Organización No Gubernamental) quienes informan y hacen el seguimiento en cuestiones relacionadas con los derechos humanos. Ejemplos de estas ONG son Amnistía Internacional, Human Rights Watch o Médicos Sin Fronteras. También se hacen preguntas en los parlamentos para gestionar la seguridad fronteriza, pero acaban disolviéndose: muchas veces por la actuación de activistas de extrema derecha que tergiversan e inventan. Este es un problema que en España se está acentuando.

Asimismo, en el estudio «Oportunidades de codesarrollo España-Marruecos» enfatizas en la necesidad de encontrar los efectos positivos de la movilidad de personas entre ambos países.

¿Qué «nuevos espacios» de intercambios, cooperación y participación de poblaciones marroquíes y españolas se están creando?

Existe un déficit de integración. En España, tenemos el perfil de los inmigrantes que llegaron en el año 2000. Hay que valorar la situación de sus hijos, ciudadanos nacidos aquí: considerando que los problemas sociales afectan más a los inmigrantes, y con el Covid aún más.

Aun así, se están produciendo intercambios, sobre todo a nivel local. Sin embargo, existe una nueva beligerancia por parte de la administración. Con la crisis hemos sido incapaces de elaborar un discurso con puntos delicados post-discursivos. La extrema derecha consigue incidir en la agenda de temas migratorios. Los inmigrantes que no han podido ascender socialmente se sienten invadidos por los recién llegados, apuntándose al discurso de VOX. La Administración no da respuesta a esta situación. Se necesitan espacios de encuentro. Las políticas se determinan por ingresos y esto hace que muchos autóctonos se sientan marginados. Además, las personas inmigrantes no suelen tener mentorías. Son necesarias políticas de no discriminación, porque los inmigrantes muchas veces no se sienten ciudadanos.

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