La guerra de Ucrania y el difícil camino hacia la paz

Abdullah Boussouf

Cada vez hay más distancia cuando hablamos de paz y la detención de los combates en Ucrania, cuanto más sigue la guerra que estalló hace cuatro meses, es decir, desde el 24 de febrero de 2022. Ya no escuchamos las discusiones sobre las negociaciones que comenzaron en la frontera entre Ucrania y Bielorrusia, luego se trasladaron a Ankara y otras capitales europeas… Ya no escuchamos noticias sobre los refugiados ucranianos y su destino, y no se establecieron campamentos para ellos en las fronteras ni hospitales móviles… tal como sucedió en eventos similares como en Siria e Irak.

Ya no escuchamos nada sobre las masacres de la limpieza étnica y las fosas comunes o la demolición de casas de los ucranianos. Ya no vemos a Volodymyr Zelensky, el presidente ucraniano con su camisa militar de verano deambulando por las calles de Kiev… Ya no escuchamos la palabra “paz” como si fuera un espejismo que se le aparece al sediento en un día de verano caliente… la paz que todos soñamos desde la madrugada y se extendió a los días y luego a los meses (ya son 4 meses)… Aquí están las escenas de los próximos años…

Durante estos cuatro meses, el mundo fue testigo de muchos eventos peligrosos y acelerados, que varían entre la amenaza de hambruna o la falta de grano, considerando que la guerra impide que los barcos transporten grano ucraniano a los mercados mundiales… y la amenaza de altos precios de la energía y la electricidad, dado que Rusia es el principal proveedor de gas natural, petróleo y muchas materias primas a Europa…
El lenguaje de la disuasión y la contra disuasión ha sustituido el discurso de paz, el alto el fuego y los corredores humanitarios… El lenguaje de la narración se ha visto dominado por el lenguaje de las sanciones económicas, financieras y la revisión de declaraciones de apoyo político y ayuda militar… Y la guerra estalló en los sectores de los medios de comunicación, el deporte, y en las mesas de las familias con la subida de los precios de los alimentos básicos y la subida de los precios de los materiales energéticos… todo eso por el resultado de la ausencia del lenguaje de la paz, de las negociaciones y el predominio del lenguaje de las sanciones económicas y financieras…
¿Se puede considerar lo que está pasando ahora con las reuniones presenciales o a distancia, con la intención de enviar mensajes políticos al otro lado, como un regreso a los métodos de la Guerra Fría y lleva al mundo de vuelta a una etapa anterior a la caída del Muro de Berlín en 1989… o son nuevos arreglos para un Nuevo Orden Mundial y una nueva bipolaridad con algunas modificaciones en las tácticas a nivel de consignas políticas e ideológicas…?
Las sanciones financieras y económicas de los países occidentales contra Rusia no cumplieron su propósito, es decir, presionar a Rusia elevando sus costos económicos y financieros, lo que conduce a un aumento de los costos sociales…pretendiendo por ejemplo provocar protestas en las calles de Moscú y el derrocamiento del régimen de Putin. Moscú ha reaccionado y expresó su voluntad de pagar sólo con su moneda nacional, el rublo, a cambio de gas natural y petróleo… lo que creó una especie de contra- disuasión y proporcionó oxígeno económico a Rusia… pero esto no significa que estas sanciones no dañaron la economía o el ciudadano ruso… ni significaron que no contribuyeron a aliviar los daños de la guerra en Ucrania.

El consenso europeo, los países occidentales y la OTAN condenando la invasión rusa del territorio ucraniano no fueron suficientes para movilizar la condena mundial dentro de los pasillos del Consejo de Seguridad de la ONU y las Naciones Unidas, ya que muchos países se abstuvieron de votar, especialmente los países africanos (35 países). Así, Rusia utiliza su derecho al veto para bloquear la resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas condenando la invasión de Ucrania…. pero esto no se considera como un fracaso político más bien, hemos visto el aumento de llamamientos para la adhesión de Ucrania a la Unión Europea y aumentar el porcentaje de apoyo financiero y militar… y el ingreso de Suecia y Finlandia en la OTAN.
Los movimientos continúan, de las declaraciones desde el Foro Económico Mundial en Davos (Suiza) al Foro Económico Internacional de San Petersburgo y de las declaraciones de Bruselas, Washington, Londres, Roma, Berlín, París, Beijing, Nueva Delhi y Budapest…

La maquinaria diplomática se está moviendo de manera terrible y acelerada, no para construir la paz, sino para construir o consolidar viejas/nuevas alianzas políticas, económicas y militares. Solo en el mes de junio se conoció que se celebraron reuniones con significado político para los cinco países BRICS, es decir, Brasil, China, Rusia, India y Sudáfrica… una alianza que se ha establecido desde 2009 en China, pero la importancia de su convocatoria durante la guerra en Ucrania lo convierte en un evento político y militar más que cualquier otra cosa….en el mismo tiempo han tenido lugar reuniones de los países de la Unión Europea, el grupo económico G7 en Alemania y la OTAN en Madrid a finales de junio.

Sin duda esto significa aumentar el ritmo de trabajo en los arreglos de un polo frente a otro… ya que muchos observadores comparan el grupo Brexit con el grupo económico G7… ya que incluye a los países más densamente poblados, es decir, China, India, Brasil, Rusia y Sudáfrica (40% de la población mundial), es decir un gran mercado de consumo, además de la disponibilidad del grupo de puntos fuertes como fuentes de energía, tecnología, materias primas y mano de obra… y que dos de ellos, a saber, China y Rusia, son miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU. También disponen de un banco de desarrollo (correspondiente al Fondo Monetario Internacional) que allanará el camino para la unión de aliados clásicos como Argelia, Kazajstán y Venezuela… lo que significa más fuentes de energía y la adhesión de otros países de África y América Latina… que constituirán de hecho una potencia económica y una alianza política y militar eficaz en el escenario internacional… Tal como subrayaron en la declaración final de BRICS llamando a respetar la soberanía y la integridad territorial de todos los países en una referencia implícita al dossier de Taiwán…

La maquinaria militar sigue aumentado el número de muertos, heridos, destrucción y refugiados, y el mecanismo de sanciones financieras y económicas sigue elevando las crisis sociales y económicas globales como la de los cereales y la energía… Y la maquinaria política y diplomática sigue elevando el número de alianzas, número de aliados, disuasión y contra disuasión… frente a un escenario que muchos desconocemos su destino y alcance entre una guerra mundial devastadora y una paz perdida…

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