La Batalla del 2020 aún no ha terminado

Articulo de Abdellah Bousouf

En unos días nos despedimos de 2020, un año distinto a otros años en el que la Covid-19 ha matado a miles de personas y ha infectado a millones de seres humanos en todo el mundo. La llegada de la pandemia ha provocado la aparición del papel de la diplomacia médica y la solidaridad entre países para afrontar las consecuencias de la enfermedad. Un intercambio de experiencias y una carrera de laboratorios para encontrar una vacuna efectiva. Durante muchos meses, el mundo ha vivido un bloqueo general y un confinamiento como medida preventiva y de salud ante el avance del coronavirus.

¡Hemos vivido momentos dolorosos como consecuencia de la pérdida de muchos de nuestros familiares y amigos, ya sean de dentro o fuera de Marruecos. Han sido víctimas de un virus maldito y despiadado. También hemos pasado momentos de grandeza colectiva y de sentido nacional ante la necesidad conjunto de proteger la patria y los ciudadanos. Se han anunciado decisiones nacionales fuertes, ya sea declarando una cuarentena o creando un fondo nacional para enfrentar la pandemia, y se ha realizado un llamamiento a todos los componentes de la sociedad marroquí para que contribuyan a la ayuda. Los marroquíes del mundo han estado a la altura, financieramente y apoyando iniciativas sociales y humanitarias, ya sea en los países receptores o en Marruecos. Esto ha permitido pasar una etapa crítica en la lucha contra la Covid-19.

El año 2020 ha sido el año de la ciudadanía. Hemos redescubierto los valores de las personas y la sólida sociedad marroquí. A pesar de todos los obstáculos y la debilidad de la infraestructura en el campo de la salud, los sanitarios, incluidos médicos, enfermeras y paramédicos, han desempeñado una importante labor del deber nacional, ya sea en labores de sensibilización, aliviar el dolor o salvar la vida de muchísimas personas. Los educadores han garantizado el derecho a la educación y al conocimiento a través de la educación electrónica. Los medios de comunicación no han escatimado en esfuerzos ni en la creación de contenidos. Los enlaces publicitarios han servido para concienciar y advertir de la gravedad del virus para la ciudadanía. También hemos sido testigos de una destacada presencia de la sociedad civil marroquí y su participación en las actividades de sensibilización , así como iniciativas de carácter social y solidario con grupos vulnerables.

Tampoco olvidaremos la maravillosa y positiva imagen dibujada por los hombres de poder en una fuerte aplicación del nuevo concepto de poder, al velar por la correcta aplicación de las medidas de cuarentena para proteger al ciudadano. Asimismo, este 2020 ha servido para prestar más atención a los campos de la cobertura social y sanitaria. El estado marroquí lo ha captado mediante el proyecto de cobertura sanitaria y social obligatoria a nivel cercano y medio. La pandemia ha evidenciado la escasez en el campo de la salud. A pesar de todo lo perdido en los últimos meses, hemos ganado un alto sentido de patriotismo y un sentimiento colectivo para proteger la patria y los ciudadanos de las consecuencias de la pandemia.

Ha sido un año de retrocesos, pero también de logros y victorias, especialmente a nivel continental y en el primer tema de interés en Marruecos, es decir, el Sahara marroquí. Marruecos no se ha olvidado de sus hermanos africanos y han enviado material médico y ayuda humanitaria. Ha hecho un llamamiento para la creación de canales a nivel de la Organización Africana para el intercambio de información y experiencias, y para luchar contra un enemigo que ha retado al gran y poderoso país en cuanto a materia sanitaria y de equipamiento médico.

Además, Marruecos ha jugado un papel decisivo en la crisis libia al acoger a los equipos libios en las obras de Bouznika (septiembre 2020), hecho que ha recordado al acuerdo de Skhirat, firmada en la ciudad marroquí en diciembre de 2015. Este mes de diciembre, se ha celebrado en Tánger una reunión para encontrar una solución pacífica y moderada a la contienda armada libia.

Las repercusiones económicas, sociales y psicológicas de la Covid-19 no han impedido que Marruecos haya cosechado importantes logros en el campo de la recopilación, análisis e intercambio de información entre países africanos en el ámbito de la migración, a través de la inauguración de la sede del Observatorio Africano de las Migraciones en Rabat el 18 de diciembre de 2020, coincidiendo con el Día Internacional de las Migraciones. En su calidad de pionero de África en el campo de la migración desde enero de 2018, su Majestad el Rey Mohammed VI ha propuesta esta iniciativa en el marco de la Unión Africana.

Asimismo, las tragedias no han impedido la expresión de un sentimiento de orgullo nacional y público por la sabia medida de nuestra diplomacia para el expediente del Sahara marroquí. El número de países que no reconocen al Polisario como entidad en el territorio ha aumentado. Eso se ha demostrado con la apertura de muchas sedes consulares de países hermanos y amigos, ya sea en la ciudad de Dakhla o en la ciudad marroquí de El-Aaiún. Por tanto, ha incrementado el acto diplomático que conlleva el reconocimiento político franco y manifiesto del Sahara marroquí y el aislamiento del Polisario y de la incubadora argelina.

Y ese aislamiento se incrementará con la interacción positiva de los países árabes y las grandes potencias. El trabajo pacífico llevado a cabo por las fuerzas marroquíes ha eliminado las bandas del Polisario en el paso fronterizo del Guerguerat, entre Marruecos y Mauritania. Esa intervención ha acabado con la amenaza de los conductores marroquíes y europeos en su camino hacia los países de África Occidental.

Antes de esto, llegó la Resolución 2548 del Consejo de Seguridad sobre el expediente del Sahara marroquí 30 de octubre. En identificación con la iniciativa marroquí de autonomía, la ONU ha considerado la propuesta como seria y realista. El Polisario la rechazó y amenazó con no reanudar las mesas de diálogo con el resto de las partes.

El 10 de diciembre ha marcado un punto de inflexión histórico en el camino de nuestro proyecto de unidad territorial y nacional. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la firma de un decreto presidencial que tiene gran fuerza legal y política, con el cual el país estadounidense reconoció la soberanía marroquí sobre todo el territorio del Sahara marroquí. Además, eso significó la apertura de un consulado estadounidense en Dakhla. EEUU también informará a los miembros del Consejo de Seguridad de este reconocimiento para incluirlo en los papeles oficiales de Naciones Unidas.

Los generales del Palacio de El Mouradia se volvieron locos y empujaron al presidente argelino enfermo a un hospital alemán. Además, mostraron su enfado tras el político, simbólico y estratégico reconocimiento estadounidense.

«Aún no hemos ganado la batalla contra esta epidemia, a pesar de los esfuerzos realizados. Es un período difícil y sin precedentes para todos …» Es uno de los párrafos del discurso del Rey y la Revolución Popular del 20 de agosto de 2020, que conlleva a la vez un diagnóstico realista y un estímulo para perseverar en todas las batallas: desarrollo, inversión, empleo, formación, salud y educación. Y por supuesto, en la “madre de las batallas” marroquíes, es decir, el expediente del Sahara marroquí, que ha sido testigo de una evolución positiva y decisiva a favor de Marruecos en el año 2020. Los marroquíes del mundo han defendido sus ideas en plazas públicas, universidades, medios de comunicación y sesiones de debate en todos los países receptores

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