ISIS se atribuye el ataque al puesto militar en Níger La agencia de comunicación del grupo emitió un comunicado el jueves confirmando el hecho

Estado Islámico ha reivindicado el ataque de la noche del martes en la localidad de Inates en el oeste de Níger, cerca de la frontera con Malí. El jueves, uno de los grupos de ISIS que opera en la región, Estado Islámico en África Occidental (ISWAP) confirmó la autoría del asalto al complejo castrense que mató a 71 soldados e hirió a otros 12.

La agencia de comunicación de la organización yihadista, Amaq, ratificó los presagios de los expertos tras el auge de ISIS en el Sahel y en África Occidental en los últimos años. Antes de la confirmación, las hipótesis señalaban a algún grupo afín a Daesh o a la filial de al-Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).

Sobre el suceso en Inates, también se pronunció el historiador Pieter Van Ostaeyen. “ISIS afirma que capturó una enorme cantidad de armas y armaduras, 16 vehículos militares y varios tanques”, escribía en su cuenta de Twitter y adjuntaba una imagen del comunicado de Amaq.

Para Ben Taub, otro contrastado experto, el auge de la violencia en el Sahel no es “una causa raíz”. El escritor en The New Yorker argumentó que se trata de un “efecto y un factor exacerbante de la gobernanza corrupta, la terrible historia colonial y las fronteras sin sentido, que chocan con la inseguridad alimentaria y la explosión demográfica en la región menos educada y menos desarrollada de la tierra”.

De las nueve células actuales de Estado Islámico en África, dos se sitúan con poder real en África Occidental y el Sahel: el mencionado ISWAP y Estado Islámico en el Gran Sáhara (ISGS)

Imagen de miembros de Estado Islámico en África Occidental en Nigeria / Breitbart.com

ISWAP Y ISGS: el principio de un dominio en el Sahel

ISWAP, más conocido como Boko Haram, su anterior denominación- es un grupo terrorista que actúa principalmente en los países de la ribera del Lago Chad: Nigeria, Chad y Camerún. Sin embargo, también tiene presencia en otros estados africanos como Benín, Níger y Mali. Su principal objetivo es la imposición de la Sharía en los estados nigerianos, no sólo en el norte, de mayoría musulmana sino también en el sur. En la mitad norte, la “ley islámica” se ha entendido como una norma informal y es aceptada por algunos sectores de la población norteña. En cambio, esta interpretación de la religión se ha rechazado mayoritariamente en el sur del país, de mayoría cristiana.

La organización se fundó en 2002, en el Estado de Borno (aunque años después se trasladaría al estado de Yobe) a través de Ustaz Mohammed Yusuf. Yusuf lideró la facción hasta 2009. En sus inicios, Boko Haram tenía como principales objetivos las fuerzas policiales nigerianas. Con el paso de los años, el grupo diversificó sus ataques, teniendo a la población civil como principal objetivo.

A partir de 2009 -ya sin el liderazgo de Yusuf y con Abubakar Shekau al mando-, Boko Haram se dio a conocer mundialmente por la insurgencia en el cauce del Lago Chad -África Occidental-. El otro suceso que llevó el nombre del grupo africano a todos los telediarios del mundo fue el secuestro de 276 niñas Chibok en 2014. Se trató de un rapto más de las decenas que la entidad ha perpretado en los últimos años.

Shekau juró lealtad a Estado Islámico y tras cinco días, Abu Bakr al-Baghdadi admitió la promesa. Tras ese pacto, Boko Haram dejaba de existir, tal como se había conocido desde su fundación. Se estableció la Provincia del África Occidental del Estado Islámico (ISWAP). La inclusión de un “califato” en el Oeste de África fue motivo de preocupación para la comunidad internacional, hasta el punto de llamarle a esta asociación “matrimonio del infierno”.

En agosto de 2016, el Estado Islámico comunicó el reemplazo de Shekau al frente de ISWAP por Abu Musab al-Barnawi, hijo del fundador de Boko Haram, Yusuf.

Hasta el día de hoy, Shekau ha rechazado la decisión de su reemplazo. Por lo tanto, el exjefe ha continuado con su grupo, tomando un camino distinto al ISWAP de Barnawi, el cual opera en la región de la Cuenca del Lago Chad. La facción de Shekau opera bajo el nombre de Boko Haram o Ahl as-Sunnah lid-Da’wah wa’l-Jihad (JAS), la denominación local.

A la hora de estimar el número de combatientes, los observadores sólo contabilizan los efectivos del grupo de Barnawi, ISWAP, aunque no sea evidente la renuncia completa de Shekau al Estado Islámico. La mejor estimación sobre el nombre de combatientes de la facción de Barnawi es de 3.500 efectivos a finales de julio de 2018. Según el Departamento de Defensa de los EEUU cifraba en 3.500 a los hombres de Barnawi, sin contar el grupo de Shekau que añadiría 1.500 combatientes más.

Estado Islámico en el Gran Sáhara / Grey Dymanic

ISGS. En mayo de 2015, Adnan Abu Walid Sahraoui líder del grupo afín a Al Qaeda al Mourabitoun ofreció lealtad a al-Baghdadi en mayo de 2015. La promesa fue ignorada y no se aceptó hasta 17 meses después. Tras mucho tiempo de espera, nacía un nueva nueva provincia islámica en el Gran Sahara. Sin embargo, otro de los pesos pesados de al-Mourabitoun, con más relevancia que el primero, Mokhtar Belmokhtar, rechazó la promesa de Sahraoui en nombre de la organización. Sahraoui y docenas de combatientes abandonaron al-Mourabitoun y crearon una facción propia del EI: el Estado Islámico en Malí, que más tarde se conocería como Estado Islámico en el Gran Sahara.

ISGS perpetró algunos ataques importantes a lo largo de 2016 entre los que destaca un intento en la prisión de Koutoukale, en Níger en octubre. En octubre de 2017 llegaría el hecho que ha dado a la facción la atención del panorama internacional: la emboscada de Tongo Tongo. El ataque en esta aldea rural se tradujo en la muerte de cuatro miembros del servicio estadounidense y cinco nigerianos.

El ISGS ha reconocido la autoría de 15 ataques, aunque se le atribuyen bastante más. Según los últimos datos de julio de 2018, el ISGS cuenta en la actualidad con su mayor número de combatientaes. Por tanto, es una facción en auge, crecimiento y expansión a lo largo de Malí y la zona del Sahara.

En julio de 2018, Héni Nsaibia, de la consultora de seguridad Menastream ha estimado que el ISGS tiene unos 425 combatientes, divididos en dos facciones.

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