Exclusiva, reportaje fotográfico: Irán, 40 años son 40 años El 11 de febrero de 1979 el pueblo iraní se levantó y puso fin a la dictadura del Sah Mohammad Reza Pahlevi instaurando la República Islámica, vigente todavía hoy 40 años más tarde. La revolución se autodefinió como islámica, aunque en realidad fue un movimiento amplio y heterogéneo hegemonizado por el clero chiita bajo el liderazgo de Jomeini.

Tras el triunfo de la Revolución, la equidad y la justicia social fueron proclamadas como  objetivos prioritarios. Tras casi cuatro décadas de gobierno revolucionario, la pobreza y la desigualdad todavía permanecen en el centro de los debates políticos, sin que se haya podido solucionar todavía. Según los criterios internacionales, la pobreza en Irán ha disminuido y es bastante baja. Sin embargo, es un hecho que la tasa de pobreza, debido a factores macro económicos, ha subido y bajado a lo largo de los años. Tras cuatro años consecutivos de disminución, las últimas cifras del Centro Estadístico de Irán demuestran que la desigualdad ha crecido desde que el presidente Rouhani ha tomado posesión de su cargo.

Cuarenta años después de su nacimiento, Infotalqual, desde la capital persa,  se ha planteado algunas cosas… .

 

Algunas cosas sobre los grafitis urbanos

Contra alguien siempre se está mejor. Cuatro décadas más tarde Estados Unidos sigue siendo el gran enemigo exterior. Las nuevas sanciones ordenadas por Donald Trump, junto a los problemas internos de corrupción y mala gestión, han llevado al país a un punto crítico en el que la búsqueda de un ene

migo alivia tensiones internas.

Los grafitis como forma de protesta no son nuevos en Irán. Antes de la Revolución no era extraño ver en las paredes de las calles eslóganes y dibujos contra el Sha. Tras el triunfo de la Revolución, el arte callejero no autorizado se consideró  ilegal y un acto de desobediencia civil. Hoy en día,  si la policía detiene al autor de un grafiti, puede ser juzgado por un Tribunal Revolucionario Islámico y acusado de satanismo y de perturbar el orden público, con condena a prisión. Es por eso que  los trabajadores municipales y los guardias urbanos se apresuran a eliminar los grafitis de manera instantánea  pintando encima. A pesar de la ilegalidad, algunos grafiteros como ill, Nafir, Cave 2, Black Hand y CK1 son conocidos en todo el país.

 

 

 

 

 

Algunas cosas sobre el cine iraní

Antes de la Revolución, Irán era uno de los países más desarrollados en la producción de películas cinematográficas de todo el medio-oriente.

Tras la Revolución la industria perdió mucha fuerza, aunque siguió siendo un referente importante de la cultura iraní.

La nueva censura  revolucionaria  marcó toda la década de los años 80. El cine se empezó a considerar como una influencia occidental  “contraria a las buenas costumbres”. Aunque el régimen sólo renunció a los contenidos “ideologizados”, ya que el poder asumió, muy

rápidamente,  la capacidad persuasiva del audiovisual y lo entendió como una magnífica herramienta para mantener y fomentar los valores de la Revolución.

En la década siguiente, los años 90,  el cine iraní empieza a tener presencia internacional y, poco a poco, también reconocimiento. A partir del primer lustro la producción empieza a adquirir gran prestigio y los festivales internacionales se llenan de películas persas. Paradójicamente, algunas películas prohibidas en el país son potenciadas para que se puedan exhibir fuera por el propio Régimen.

 

 

Algunas cosas sobre la economía

La economía de Irán es una economía mixta en transición que conserva un voluminoso sector público.  El sistema económico, tras la revolución de 1979, continuó siendo dominado por la producción petrolera, aunque la gran diferencia es que el estado pasó a controlar el 60% de la economía, aplicando una política de estatalización de la propiedad y planificación centralizada. La constitución iraní prevé tres tipos de empresas, las de propiedad estatal, las de propiedad privada y las cooperativas. En las ciudades conviven escenarios económicos  perfectamente reglados con actividades informales de pura subsistencia.

Las sanciones internacionales impuestas desde los años ochenta por Estados Unidos, y sobre todo las impuestas por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas desde 2006 y las de la Unión Europea, no han hecho más que agravar el panorama de inversiones extranjeras y reducir el flujo comercial y financiero iraní. Como resultado, la industria petrolera y gasística sufrió un retraso tecnológico y productivo notable en la última década.

     

 

 

 

Algunas cosas sobre Teherán

 

La ciudad, de casi 9 millones de habitantes está llena de contrastes, como la misma sociedad iraní. Se ha multiplicado la construcción de apartamentos, de urbanizaciones y de rascacielos. Por el aspecto, parece que casi todo se ha construido desordenadamente, hay zonas históricas que han sido derruidas para dar paso a “modernas” edificaciones. Los barrios del norte de la ciudad están menos contaminados, son los mejores barrios de la ciudad. Los barrios del sur,  en dirección al desierto, son los más “desordenados”

Los expertos afirman que a medida que aumenten los ingresos también aumentaran las desigualdades. En un mismo espacio conviven monumentos mastodónticos, como la Torre de la Libertad,  con fachadas que se caen a pedazos.

A pesar de que los prejuicios puedan hacer suponer, Teherán es una ciudad en la que moverse es fácil, cómodo y barato. El metro tiene 5 líneas y es un transporte muy utilizado. Tiene, eso sí, alguna peculiaridad, el primer y el último vagón están reservados exclusivamente para mujeres, en todos los demás pueden montarse hombres y mujeres.

 

 

Algunas cosas sobre las mujeres

 

 

 

 

El papel de la mujer ha sido siempre motivo de controversia. De hecho, ha tenido, y tiene, dos dimensiones, la urbana y la rural. En la capital la Revolución motivó y fomentó la participación femenina en el comercio, en los medios de comunicación, en el sector turístico, en los servicios en general y, especialmente, en la educación. La proporción de mujeres estudiantes en universidades iraníes es casi del 60% desde hace más de una década. En cambio, el mundo rural fue la otra cara de la moneda. La Revolución empeoró las ya de por si estrictas condiciones sociales del campo, la mujer pasó a ejercer exclusivamente el rol de esposa/madre. En cualquier caso las cosas han mejorado mucho,  De 1978 a 2005 la tasa de alfabetización femenina urbana creció del 56 al 85 % y la rural lo hizo del 18 al 69%.

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