Índice Global de Terrorismo 2019: los ataques perpetrados por la extrema derecha aumentan en un 320% desde 2014 y las cifras a nivel mundial disminuyen El aumento del terrorismo de extrema derecha contrasta el descenso de muertes en general por cuarto año consecutivo

El Índice de Terrorismo Global (GTI, por sus siglas en inglés), publicado por el Instituto de Economía y Paz (IEP) -un grupo de expertos con sede en Australia- muestra los indicadores para conocer la realidad del terror global. Para ello, el IEP utiliza la Base de Datos de Terrorismo Global para clasificar a los países por indicadores como el número de actos terroristas, muertes, lesiones e impacto económico y material. El GTI se publicó el miércoles 20 de noviembre.

«El terrorismo se usa con bastante frecuencia como táctica en la guerra», Steve Killelea, fundador y presidente del Institute for Economics & Peace (IEP)

El Informe registró una disminución de las muertes por terrorismo en todo el mundo por cuarto año consecutivo. En general, las muertes por terrorismo descendieron en 2018 (15.952) en un 15,2% sobre las cifras de 2017, y en un 54% con respecto a su punto álgido en 2014 (33.555).

Según el GTI, 71 países tuvieron al menos una muerte el año pasado (4 más que en 2017), el segundo número más alto desde principios de siglo. 98 estados mejoraron sus cifras, lo que ha supuesto la mejora más alta desde 2004. Por el contrario, 40 mostraron un deterioro y han incrementado el número de muertes.

Ataques y número de muertes relacionadas con el terrorismo por región en el período 2002-2018 / Institute for Economics & Peace vía: Vision of Humanity

Steve Killelea, presidente ejecutivo del IEP ha expuesto las dos causas principales del terrorismo: el conflicto y el terror con patrocinio del estado en cuestión. El Informe defiende que más del 95% de las muertes por actos terroristas en 2018 ocurrieron en países con un conflicto iniciado. “De los 10 (estados) más afectados, todos estuvieron involucrados en al menos un conflicto violento”, explica Killelea.

Siete de las nueve regiones del mundo redujeron el impacto del terrorismo, consolidando una situación mundial que muestra una caída significativa en general de las muertes por terrorismo.

La extrema derecha crece un 320% en cinco años

El terrorismo de extrema derecha ha aumentado en un 320% en los últimos cinco en América del Norte, Europa Occidental y Oceanía. Este fenómeno ha generado la mayor preocupación del Informe. Sin embargo, estos números siguen siendo bajos, en relación con otras formas de terrorismo.

Por tanto, pese a la caída del número de muertes en Europa Occidental por incidentes terroristas por segundo año consecutivo (62 muertes en 2018), la presencia de la extrema derecha es un factor que puede revertir esta situación y una preocupación máxima.

Europa occidental también experimentó una caída en el número de muertes por todos los incidentes terroristas por segundo año consecutivo, de 200 en 2017 a 62 muertes en 2018. La región también registró su menor número de incidentes desde 2012.

Incidentes terroristas de la extrema derecha en Occidente durante el período 1970-2018 / Institute for Economics & Peace  vía: Vision of Humanity

Los datos sobre terrorismo relacionado con la far right empeoran año a año. En 2017, 11 muertes; al año siguiente, 26; y, entre enero y septiembre de 2019, 77 personas han perdido la vida por causas relacionadas con el terror de extrema derecha.

El informe destaca el ataque de marzo de 2019 contra dos mezquitas en Christchurch, Nueva Zelanda: 51 personas eran asesinadas. Para el IEP, este atentado es paradigmático dentro de esta forma de terrorismo porque se extendió a otros países sin “ninguna tradición previa”, donde los individuos practicaron el terror “como resultado de la ideología de extrema derecha”. Pese a ello, ataques importantes sucedieron en años anteriores al actual, tanto en Estados Unidos como en Europa Occidental.

Según el GTI, en 2018, los ataques terroristas de extrema derecha representaron «el 17,2% de los incidentes terroristas en Occidente. Por el contrario, los ataques de grupos islamistas representaron el 6,8% de los ataques, y los ataques no atribuidos a ningún grupo representaron el 62,8% de los incidentes en Occidente».

Un 17,2% parece una cifra no muy elevado como para preocuparse. Sin embargo, el número de asesinatos en esas zonas se traduce un aumento del 52% con respecto a 2017

El IEP destaca la tendencia dentro de la extrema derecha de actores individuales o «lobo solitario», en comparación con otros tipos de individuos. Muchos de los perpetradores de extrema derecha no se alinean con ninguna organización terrorista. Esa actuación sin compañía ni grupo dificulta un rastreo y la posterior detención por parte de las fuerzas de seguridad. A pesar de ello, algunos expertos han señalado que la frase puede llevar a engaños porque muchos supremacistas pertenecen a redes de apoyo y chat en línea y su proceso de radicalización se gesta a partir de una organización de base.

Los atacantes islamistas también a menudo actúan solos, especialmente desde el surgimiento del ISIS, pero el predominio de los terroristas de derecha solitarios hace que «sea difícil para una organización de seguridad rastrearlos y detener los ataques por adelantado», explicó Killelea.

Una noticia de Euronews recoge las afirmaciones de Jacob Aasaland Ravndal, investigador del Centro de Investigación sobre el Extremismo (C-REX) de la Universidad de Oslo. Para Aasaland la extrema derecha reside en un “universo de violencia difícil de capturar”. El autor destaca a seis países europeos como los más expuestos a los actos terroristas de esta índole: Suecia, Alemania, Reino Unido, Estado español, Italia y Grecia.

La tendencia es reciente, por la vinculación entre tiroteos masivos y la radicalización en chats y foros de internet en línea de supremacistas blancos, y transnacional por su naturaleza global. También, el auge de este tipo de ataques terroristas se explica en un contexto trasnacional por la naturaleza global de la violencia: a principios de año en Nueva Zelanda, después radicales imitaron la actuación en Estados Unidos, y recientemente se han producido ataque en Alemania y Noruega. Además, las gráficas se van inclinando considerablemente; por tanto, tiene una progresión anual evidente.

Aasaland lo tiene claro: “La gente está sentada detrás de las computadoras en lugar de estar en la calle peleándose entre sí. Muchos jóvenes están comprometidos políticamente, participan a través de internet” (…) “reclutan más en universidades que en bares o estadios de fútbol”, alejando el auge del terrorismo supremacista blanco de otros movimientos más relacionados con el pasado como el skinhead.

Europa Occidental y Estados Unidos

Según la publicación del Institute for Economics & Peace, la seguridad en Europa occidental ha mejorado significativamente, con una reducción de las muertes relacionados con el terrorismo en un 70 por ciento entre 2017 y 2018. Pero, el documento ha advertido del peligro progresivo que supone la extrema derecha para el presente y, especialmente, el futuro.

Europa occidental también experimentó una caída en el número de muertes por todos los incidentes terroristas por segundo año consecutivo, de 200 en 2017 a 62 muertes en 2018. La región también registró su menor número de incidentes desde 2012.

¿Cuál es la causa principal del auge del terror supremacista en Occidente? El GTI habla de un déficit de atención de los servicios de seguridad e inteligencia de estos países hacia ciertos individuos. Durante años, la vigilancia y los esfuerzos de seguridad han tenido un único protagonista: el yihadismo, esto es, Al-Qaeda e ISIS. De hecho, la actividad yihadista en Occidente se ha reducido y, ello, explica las cifras positivas en lugares como el continente europeo. Pero, el auge del terror de extrema derecha se traduce en un descuido y olvido de décadas.

Una muestra significativa del peligro de la extrema derecha en Occidente es la posición del Reino Unido, por encima de Etiopía, Arabia Saudita, Israel y los Territorios Palestino. El estado europeo ocupa el puesto 28 en la lista anual de países más afectados por el terrorismo, la peor posición de una nación de la Europa occidental. Únicamente Turquía (16) y Ucrania (24) superan a Reino Unido en el viejo continente.

Dejando a un lado Europa y Oceanía, el terrorismo de extrema derecha tiene un seguimiento más consistente en Estados Unidos y Canadá. El acceso sin apenas restricciones a las armas de fuego en América del Norte explica esta constante. En el caso estadounidense, el GTI se muestra concluyente: “En las últimas cuatro décadas, uno de cada cinco tiroteos masivos en los Estados Unidos ha sido clasificado como un ataque terrorista. En la última década, ese número aumentó a uno de cada tres”.

En enero de 2019, el Centro de Extremismo de la Liga Anti-Difamación publicó que cada asesinato extremista en Estados Unidos se relacionaba con la far right.

Las mujeres elevan su presencia en los ataques terroristas

El Informe destaca que la participación de las mujeres en el terrorismo ha aumentado, pese a representar un porcentaje mínimos de la totalidad de los actos: “Los grupos terroristas pueden optar por incluir mujeres terroristas suicidas debido a su potencial para realizar ataques más letales”.

El GTI hace la comparativa entre 2013 y 2018 y refleja un aumentó en un 450% de mujeres suicidas por la caída, en un 47%, de los suicidas masculinos.

Para entender este dato es fundamental la comprensión de la realidad de un país: Nigeria. Allí, Boko Haram ha utilizado niñas y jóvenes para atentar en mercados y contras las fuerzas de seguridad. En ese período de cinco años, el 80% de todas las mujeres suicidas del mundo eran utilizadas por Boko Haram.

Los talibanes desbancan a ISIS

Afganistán padeció el peor deterioro en 2018 (7.379 muertes por terrorismo), reemplazando a Irak de la posición de lugar más mortífero, con un 38% del total de las muertes por terrorismo en el mundo en el año anterior. Tiene relevancia porque, por primera vez desde 2003, Irak no figura como el estado más afectado.

Los cuatros grupos terroristas más mortíferos del mundo en 2018 / Institute for Economics & Peace  vía: Vision of Humanity

La mayor parte de los crímenes por terrorismo en territorio afgano implicaron a los talibanes. En 2018, la organización fue responsable de 6.103 de las víctimas totales, un 71% más que en 2017.

La salida de Estados Unidos no terminó con el sufrimiento del pueblo de Afganistán. Los talibanes utilizaron la maniobra para contraatacar e intensificar sus acciones. Los ataques han apuntado a las fuerzas gubernamental y al avance de ciudades estratégicas clave.

La clave para el entendimiento del país más mortífero por terrorismo en 2018 no pasa únicamente por Taliban. El grupo local de ISIS, la provincia –‘wilayat’- de Daesh en Afganistán, provincia de ISIS Khorasan (ISIS-KP) ha atacado constantemente Kabul. De hecho, ISIS-KP se convirtió el pasado año en el cuarto grupo más letal del mundo. Las dos organizaciones terroristas que más aumentaron su número de víctimas mortales en 2018 se encuentran en el mismo país.

Las caída del yihadismo en las cifras generales

La caída, por el momento, de Califato en Irak y Siria ha llevado a ISIS a sus números más bajos de incidentes desde 2012. Además, algunas victorias en las campañas militares contra Al-Shabaab en Somalia han ayudado en el descenso del número de muertes a nivel global.

Sin embargo, los argumentos basados en la derrota definitiva de Estado Islámico con el Califato son poco acertados por las altísimas posibilidades de resurgimiento del grupo.

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