«Ghali» en el Rio de los Lobos, o mejor dicho, en el Rio Ebro

Opinión de: Abdellah Boussouf.
Traducción y adaptación: Youssef Temsamani.

Seguimos con gran interés todo lo relacionado con las repercusiones de la «Fuga» del jefe de la banda mercenaria Ibrahim Ghali hacia España para su tratamiento bajo una identidad falsa. También seguimos las reacciones en el mundo en general y de los marroquíes de España en particular y su salida para exigir el enjuiciamiento del «carnicero» Ibrahim Ghali por todos sus crímenes, ya sea en su calidad de ministro de Defensa, embajador en Argelia o como líder de la organización mercenaria.
También resaltamos la insistencia de las víctimas de que sea procesado en territorio español, donde es buscado por los estamentos judiciales y la organización de concentraciones de protestas por parte de organizaciones de la sociedad civil para presionar a la opinión pública local y nacional para juzgar a Ibrahim Ghali por todos sus crímenes contra la humanidad …

La operación del traslado de Ibrahim Ghali para su tratamiento en España con un pasaporte falso tras la negativa de Alemania a acogerlo no es un tema simple, ya que viajar con un pasaporte falso en sí mismo es ante todo negar la propia identidad, lo que es considerado un crimen grave incluido en los supuestos crímenes de terrorismo internacional tipificados en la legislación española y de la Unión Europea.
Segundo, es un intento de escapar del castigo porque “Ibrahim Ghali” es buscado por la justicia española y se dictaron sentencias judiciales en su contra.
Tercero, es una admisión tácita de la comisión de crímenes de lesa humanidad por parte de Brahim Ghali, como torturas, violaciónes, genocidio, desaparición arbitraria, etc.
En cuarto lugar, es una prueba contundente de que el Polisario y todos sus peones son sólo títeres y marionetas movidas por las autoridades argelinas y vestidas con un atuendo de gobierno, ejército o activistas cuando y donde les place.

Lo cierto es que esta operación descubrió una coordinación al más alto nivel entre España en la persona de su primer ministro Sánchez, y Argelia en la persona de su presidente, “Abdel Majid Tebboune” dando garantías de no requerir a Ghali judicialmente.
Sin embargo ¿cuál fue la contrapartida que hizo que el primer ministro español arriesgara las relaciones marroco-españolas?  ¿Podemos aceptar que la inteligencia de ambos países no haya predecido los riesgos de la suposición de que la información llegue a Marruecos? ¿Es una confianza excesiva en el trabajo de estos sercicios?  ¿O es todo mérito de los sercicios marroquíes?

Anteriormente hicimos una pregunta, que incluye la hipótesis del sacrificio por parte del régimen argelino de Brahim Ghali, un anciano de 73 años, que no logró reprimir las corrientes unionistas dentro de los campos y no logró generar una política adecuada. Tampoco supo crear el Show mediático y político al entorno de los derechos humanos en muchas estaciones, comenzando con el juicio de los campamentos de «Gdeim Azik», hasta el regreso de Marruecos a la Unión Africana y el trabajo agresivo dentro de sus comités e instituciones, tampoco logró detener la hemorragia de la retirada del reconocimiento de su Organización ficticia, la participación de representantes de las provincias marroquíes del sahara en las conversaciones de Ginebra y Portugal y la dimisión del enviado personal del Secretario General para el asunto del Sahara marroquí, además de la pandemia del covid-19, el gran deterioro del sector sanitario y el colapso de las ayudas humanotarias tanto monetarias como en mercancías.
Por otro lado, registramos la sabia medida de Marruecos en la cuestión de Guerguerat y el consenso árabe, africano e internacional sobre el derecho a la intervención pacífica de Marruecos para reestablecer el flujo de mercancías y camiones con los países subsaharianos y las sucesivas operaciones de apertura de consulados en las ciudades de El-Aaiún y Dakhla, y finalmente el reconocimiento estadounidense de la marroquinidad del Sahara.

El Polisario se ha mantenido durante todas estas etapas contra las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y contra la legitimidad internacional, constituyendo una fuente de amenaza a la paz mundial al anunciar unilateralmente el fin del acuerdo de alto el fuego de 1991 en paralelo a su publicación de los lamentables partes de guerra.
A parte de lo que puede llevar a los generales de Argelia a presentar a Ibrahim Ghali como «chivo expiatorio» para este cobarde conflicto por un tema ficticio, y a presentarlo ante la justicia española esperando que se beneficie de algunas circunstancias atenuantes por su deteriorado estado de salud. Con ello Argelia puede pasar la página de Ibrahim Ghali, como medida urgente para reducir el coste político y económico del Polisario.

Pero la vigilancia de los servicios marroquíes ha puesto al gobierno español y su aparato de seguridad en un verdadero dilema político. Tanto frente al vecino Marruecos como a los socios de la Unión Europea y los medios de comunicación españoles e internacionales. También puso, por otro lado, en juego la independencia del poder judicial español, especialmente después de que el gobierno español diera garantías de no seguimiento bajo la justificación de «condiciones humanitarias».
También observamos las salidas de los altavoces del Polisario, unas veces para desmentir la presencia de su líder en España, y otra para confirmar la noticia de su presencia en un hospital español por las repercusiones del Covid 19, con completo silencio mediático de Argelia. Lo que nos lleva a cuestionar la veracidad de la mayoría de las historias del Polisario y del gobierno español, y que esconderse detrás de las «condiciones humanas» es solo una justificación para una decisión que perjudica las relaciones históricas entre Marruecos y España.

El deseo de llegar a una lectura más cercana a la razón y la lógica, alejada de cualquier sentimiento emocional o nacional, es lo que siempre nos impulsa a no descuidar todos los detalles, independientemente de su dimensión o momento.
Por tanto, en primer lugar, creemos que la hipótesis de que Brahim Ghali o Muhammad bin Battoush habían contraído cáncer es más fuerte que de que tuviera Covid 19, según afirma el Polisario, que requirió su traslado a una institución médica especializada en Oncología en la Rioja.
En segundo lugar, la elección de «Logroño», capital de la comarca de «La Rioja», no fue casual, dado que la zona fronteriza con el «País Vasco» goza de un sistema autónomico, y que la ciudad de Logroño se ha hermanado con una de las «jaimas» de Tinduf desde 1991, lo que significa el intercambio de visitas, la asignación de apoyo económico anual, y apoyo político y mediático a la tesis de los separatistas. ¿Es la presencia de Ghali / Ben Battouche en la ciudad de Logroño uno de los cauces de esa impunidad que garantíza que no será entregado al poder judicial español?

Pero lo que fue publicado por el Dr. Emanuele ottolenghi, doctor en ciencias políticas y profesor de la historia de Israel en la Universidad de Oxford y director del «Tank Tank» del Transatlantic Institute desde 2006, en la web de la «Organización para la Defensa de las Democracias» (fdd) con sede en Washington, DC, el 1 de abril de 2021, no debe pasar desapercibido. porque destacó el tema importante de las relaciones marroco-iraníes y Hezbollah, y el tema religioso en Europa, el Polisario, Argelia y Venezuela.

El escritor mencionó la ruptura de las relaciones diplomáticas por parte de Marruecos con Irán en 2009 en solidaridad con el Reino de Bahrein, negándose a infringir su soberanía e integridad territorial, más tarde en 2018 cuando la cooperación de Hezbollah con la banda del Polisario, armando y entrenando a sus miembros y la posterior visita de “Al-Nana Labat Al-Rasheed” a Beirut en 2017 con una delegación del Polisario y su reunión con los líderes de Hezbollah.
El escritor también reveló la historia de Irán y Hezbollah en la falsificación de pasaportes con el fin de lograr propósitos sospechosos y actividades terroristas, recordando los arrestos de miembros de Hezbollah en Perú (mohammad amadar con un pasaporte estatal de Sierra Leona en 2014), y el arresto de dos iraníes con pasaportes israelíes falsificados en Argentina, sinembargo en 2019, los servicios de seguridad argentinos revelaron que esos pasaportes fueron falsificados en España.
Unos meses después, dos iraníes más con pasaportes falsificados fueron arrestados en Ecuador y el 6 de enero de 2021, un ciudadano libanés perteneciente a Hezbolá en posesión de múltiples pasaportes y cédulas de identidad fue arrestado en Marruecos, también las autoridades marroquíes entregaron al ciudadano libanés, «Qassem Tajeddin», responsable del aparato financiero de Hezbollah en 2017 a las autoridades estadounidenses, que lo liberó en julio de 2020 posiblemente como parte del proceso de intercambio de prisioneros.

El autor revelará un espinoso expediente en el que Irán (chiíta) disputa con el Marruecos (sunita). Es decir, la cuestión religiosa y la insistencia de Irán en difundir el chiismo entre los miembros de la comunidad marroquí en Europa, mientras se encauza todo su dinero, capacidades y su atractivo petroleo para permitir que la “Fundación Aal al-Bayt” difunda el chiismo en Europa. Recordemos que Irán abrió una gran sede para la “Fundación Aal al-Bayt” en Madrid, España.
El escritor tampoco ocultó la frustración de Irán cuando Marruecos acordó el restablecimiento de las relaciones con Israel en diciembre de 2020, lo que plantea varias dudas sobre la detención de un miembro de Hezbollah en Marruecos con pasaportes falsificados y múltiples tarjetas de identidad, solo un mes después de firmar de dicha restauración de Relaciones marroco-israelíes.

Todos estos factores combinados nos acercan a la hipótesis de que Irán y Hezbollah fueron cómplices de la operación “Valle del Ebro” junto a Argelia en la fuga del criminal “Ibrahim Ghali” a España con un pasaporte falso, para evitar la rendición de cuentas judicial y alejarlo de los medios de comunicación internacionales e instituciones de derechos humanos.

Ibrahim Ghali / Ben Battoush, está obligado a comparecer ante el poder judicial español para responder por los delitos de violación, asesinato, genocidio y desaparición forzada en un momento en el que la cultura de los derechos humanos y la lucha contra la violencia contra las mujeres está a la vanguardia de lo que ahora se llama «violación cultural». Todos los titulares principales están bajo el nuevo liderazgo estadounidense es decir, en la era del demócrata Joe Biden …

El incidente de falsificar el pasaporte del líder mercenario Ghali / Ben Battouche, por parte de los servicios de seguridad argelinos y entrar en España con una identidad falsa, además de ser un delito castigado por la ley nos lleva a evocar la historia y memoria de “adolfo kaminsky” uno de los iconos del mundo de la falsificación de pasaportes y documentos personales.
Este tal “Adolfo” invirtió su talento en la falsificación durante treinta años con el fin de salvar a cientos de judíos durante la Segunda Guerra Mundial, también ayudó a los soldados franceses que huían del servicio militar obligatorio en la guerra de la Indo-China y a otros hombres de la resistencia y opositores de regímenes dictatoriales en España, Portugal, Grecia, países de América Latina y también apoyado a Mandela en su causa contra el apartheid. También prestó sus servicios al «Frente de Liberación Nacional» durante la guerra de Argelia a fines de la década de 1950 y principios de la de 1960 y a todos los oponentes de la guerra de Argelia , ya sea dentro de la «red jeanson», o la «red curiel».
Y en 1971, “Adolf” se trasladó a trabajar y vivir en Argelia, y allí ofreció formación y cursos para muchos argelinos y activistas de Angola, Sudáfrica y otros sobre falsificación de pasaportes y documentos personales.
Pero la cruda ironía es que si «Adolf Kamensky» falsificó pasaportes por el bien de la libertad, salvando vidas, previniendo la violencia, la violación y el genocidio y mereciendo por ello el título de «héroe» y altas condecoraciones, por otro banda, los generales argelinos y algunos de sus discipilos emplearon tecnicas de falsificación de pasaportes para encubrir a criminales y esconder a terroristas, matones y violadores de mujeres, haciendo de las falsificaciónes una firme creencia en su trabajo sucio.
Quizás la prueba más contundente de la validez de la doctrina del fraude en la mentalidad de los generales argelinos sea el “Valle del Ebro” al falsificar el pasaporte del líder de los separatistas “Ghali” y llevarlo al amparo de la oscuridad a un hospital en España temiendo al poder judicial español. Sin embargo el hechizo se evaporó, y quedaron desnudos ante la opinión pública mundial, los medios de comunicación y los organismos internacionales de derechos humanos.
¿Cuándo limpiará la Unión Africana su casa y expulsará a la banda del Polisario quien accedió a ella a través de sobres y sobornos del régimen argelino? ¿Responsabilizará al “Organismo” de la Unión Africana a los generales de Argelia por el escándalo de la falsificación del pasaporte y la huida del criminal “Brahim Ghali”, buscado por la justicia española, contra la declaración y los principios de la Unión Africana?  ¿Existen las características de un estado en una entidad que ni siquiera puede emitir un pasaporte a su presidente, siempre que el pasaporte sea una de las bases de soberanía nacional?

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