Los musulmanes de origen marroquí sin representación en la Comisión Islámica de España La elección del nuevo presidente de la CIE mantiene la dinámica del mandato de Tatary y el malestar de los detractores de la UCIDE

La Comisión Islámica de España (CIE) ha nombrado a Ayman Adlbi como nuevo presidente, más de tres meses después del fallecimiento de su histórico mandatario, Riay Tatary Bakry.

Adlbi se ha convertido en el principal rostro del máximo órgano representativo de la comunidad musulmana en el Estado español. Además, este médico de origen sirio fue proclamado presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de España (UCIDE) el 5 de julio. La elección ha molestado a los detractores de la gestión de Tatary y la UCIDE y se ha vinculado con el enésimo movimiento de la Comisión Permanente de la CIE, dominada mayoritariamente por la UCIDE.

La llegada de Adlbi al cargo supone la ratificación del inmovilismo de la CIE, creada hace veintiocho años. La queja proviene por el perfil del candidato y, especialmente, por las formas en las que se ha producido la elección, con acusaciones de fraude y falta de transparencia.

Adlbi es doctor en medicina y creador del método andalusí para la enseñanza del árabe. El nuevo presidente de la CIE guarda semejanzas con su predecesor y evidencia una línea continuista con respecto al mandato anterior. Además de compartir origen geográfico y profesión, ambos tienen un pasado relacionado con la Hermandad Musulmana en Siria, especialmente la rama de TALAIIA (vanguardistas)  y lucharon contra el régimen Hafez al-Assad, progenitor del actual presidente sirio, Bashar al-Assad. Tatary y su sucesor se exiliaron en el Estado español en la década de 1970: el primero estudió en Oviedo y el segundo en Granada. 

En 1992, la Comisión Islámica de España se creó bajo el Acuerdo de Cooperación entre el Estado español y los representantes de los musulmanes con la intención de reconocer y proteger los derechos de estos últimos. Tatary se erigió como la cara más reconocida de la CIE.

En los años 80, la Unión de Comunidades Islámicas de España comenzaba a funcionar, también bajo el mando de Tatary. La presencia musulmana en España era escasa y, mayoritariamente, procedente de Siria, Palestina y Jordania.

En la actualidad, más de un millón (más del 50%) de los musulmanes que viven en el Estado español son marroquíes, además de grandes comunidades como la argelina y la pakistaní. Ninguna de estas nacionalidades ha gozado de una presencia destacada ni de un cierto liderazgo en la CIE porque siempre ha estado en las mismas manos. 

Las voces críticas dentro de la propia CIE 

Para las voces internas más críticas con la gestión de la CIE durante estas décadas, los grandes dirigentes de la Comisión han gozado de los privilegios del Ministerio de Justicia español en la elección del nuevo presidente. Incluso, algunos van más allá y relacionan el nombramiento con la influencia de los servicios de inteligencia españoles en el órgano. 

“Desde hace tiempo perdí confianza en la estructura del islam y los que lo gestionan en España. Un grupo de personas con raíces en la Asociación Musulmana de España «AME» que han secuestrado a la UCIDE dirigida por los amos y peones. Los amos (sirios que manejan AME y poseen el poder y dinero) y sus ministros (egipcios, palestinos, jordanos que cobran, trabajan u ocupan ansiados cargos que les obligan a velar por los intereses de sus amos) y los peones (un grupo de pobres marroquíes que carecen de capacidad de toma de decisiones… Son simples ejecutores de órdenes y obedientes a cambio de estar como dirigentes en las mezquitas propiedad de la AME y seguir percibiendo cuantías económicas como asalariados de la CIE, pero ejerciendo funciones de la UCIDE)”. Este párrafo corresponde a una publicación del jueves 16 de julio de la cuenta de Facebook del empresario del sector alimentario Halal, Said Ratbi, de origen marroquí y directivo de la CIE. Ratbi no se considera un opositor histórico de Tatary, pero la elección de Adlbi y la línea continuista de la CIE han provocado su hartazgo. 

En la misma publicación, el director general en Halal Food & Quality considera el acto de nombramiento del nuevo presidente de la CIE como “una reunión ilegal” en la que se elegiría al “amo” de la Comisión. Se refiera como “amo” al mandatario porque, para Ratbi, los Estatutos de la CIE no ejercen ningún control sobre el máximo representante de los musulmanes en el Estado español.

El empresario no entiende cómo se puede hablar de regeneración y, al mismo tiempo, nombrar a un presidente de 75 años y con un perfil muy parecido a Tatary. “Este grupo de personas piensan que la CIE es de ellos, son dueños de la misma y nadie tiene derecho a criticarla. Criticar la situación de la CIE es criticarles y ellos no toleran las críticas, no está permitido criticarles”, denuncia Ratbi, que se ha mostrado decepcionado por “la ley del silencio” de la mayoría de miembros de la Junta Directiva. Ratbi concluyó el mensaje con la promesa de luchar contra “irregularidades y fraudes” y por el cambio de rumbo del órgano. 

En un nuevo texto publicado durante el sábado, Ratbi ha reconocido que fue testigo de un fraude durante una votación en la Comisión Permanente de la CIE. El empresario ha expuesto que lo descubrió hace unos meses y que es “solo la punta del iceberg. Estoy seguro indagando dentro habrá mucho más”. Ha concluido el mensaje dirigiéndose al nombramiento de Adlbi: “Hoy después de 4 años, se repite la misma historia siendo testigo de otro fraude que se repite y se suma a la lista”

La otra voz crítica en el seno de la CIE está en la figura de Mohamed el Ghaidouni, presidente de la Unió de Comunitats Islàmiques de Catalunya (UCIDCAT). El consejo consultivo de UCIDCAT celebró una asamblea general el miércoles para estudiar la preocupante situación actual de la Comisión Islámica de España.

Tras el encuentro telemático, los participantes en la reunión acordaron el envío de una resolución al presidente del Consejo Consultivo de la UCIDE en la que mostraran su línea de pensamiento antes los nombramientos de Adlbi como presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de España de  (4 de julio) y de la CIE (18 julio). Además, UCIDCAT animó a hacer lo mismo al resto de entidades islámicas del Estado español. El Ghaidouni no se ha escondido y se ha mostrado crítico con el modelo de gestión de la CIE. Su valentía le llevó a la pérdida de posibilidades en la carrera por la presidencia de la Comisión.

En varias ocasiones, el dirigente de la entidad catalana ha acusado al estamento de no cumplir con los mecanismos propios de la democracia como son la participación o la transparencia. “La enfermedad del CIE es la falta de reconocimiento de los mecanismos democráticos del país en el que vivimos, todo eso ha influido de forma decisiva para que la representatividad religiosa se deslice hacia esferas de poder extranjeras y hacia movimientos islamistas, llámense Justicia y Caridad, Hermanos Musulmanes o cualesquiera otros”, aseguró recientemente el Ghaidouni.

A estas posiciones críticas con la CIE se ha añadió la de Mounir Benjelloun, presidente de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (FEERI), máximo rival de Tatary. Benjelloun ha reiterado la necesidad del aplazamiento del acto (no lo ha conseguido).

El miércoles, la FEERI solicitó la suspensión del encuentro de este sábado al responder al burofax enviado desde la Comisión Permanente, comentando su disconformidad con el orden del día de la reunión para elegir al presidente de la CIE. Tras la celebración del encuentro, el movimiento de FEERI se presume hacia la impugnación del nombramiento de Adlbi y la denuncia de la elección del nuevo mandatario. 

Las históricas tensiones internas son uno de los rasgos más característicos de la Comisión Islámica de España. Tatary y la UCIDE siempre han tenido enfrente a la FEERI. Esta entidad promovió la aplicación de La Ley 26/1992, por la que se aprobaba el Acuerdo de Cooperación del Estado con la Comisión Islámica de España. Durante las negociaciones, la UCIDE y Tatary aparecieron en escena y se llevaron el protagonismo.

La rivalidad ha llegado hasta la actualidad con dos grandes corrientes del islam político que prácticamente han monopolizado el órgano: la UCIDE, próxima a la Hermandad Musulmana, y la FEERI, con la organización clandestina marroquí Justicia y Caridad.

Justica y el CNI prefieren a un sucesor cercano a Tatary que a un candidato marroquí

Antes de la aparición de Adlbi, en el período especulativo la FEERI y Benjelloun sonaba para encabezar la CIE. La segunda opción que se rumoreaba era un candidato continuista al mandato de Tatary. 

El Ministerio de Justicia y los servicios de inteligencia no tenían simpatía por ninguna de las dos alternativas. De hecho, el objetivo futuro del Estado español es que la representación de los musulmanes la lideren conversos. Sin embargo, Justica y el CNI siempre han preferido la llegada de una figura como Adlbi, cercano a Tatary y de Oriente Medio, que a un candidato procedente de Marruecos.

La perpetuación en el poder de Tatary y la UCIDE ha generado una connivencia entre el Ministerio de Justicia y el fallecido dirigente que ha permitido la intromisión del poder político y la inteligencia españoles en las cuestiones relacionadas con la comunidad musulmana. El Estado español tiene un cierto temor a perder ese grado de influencia con Adlbi, pero prefieren el islam de la UCIDE, lo consideran más moderado, que el de la FEERI. 

Ablbi llega a una CIE en crisis

Adlbi tiene una tarea complicada al frente de la Comisión Islámica de España. En primer lugar, Tatary había dirigido la CIE desde el primer día. Por tanto, el médico es el segundo presidente y coge una responsabilidad que se engrandece al recordar la alargada sombra de su predecesor. 

En segundo lugar, la CIE es un órgano debilitado, que no representa a muchos musulmanes y que se encuentra sumergido en una especie de crisis de representatividad. La pérdida de credibilidad, las acusaciones de fraude, la falta de transparencia, y la manipulación electoral menguan el poder de representación de la Comisión. El mensaje crítico no procede únicamente de la histórica rivalidad con la FEERI, sino que también se pronuncia desde otros miembros de la Junta Directiva que no se habían pronunciado al respecto hasta el nuevo nombramiento. 

En último lugar, las divisiones internas entre estos posicionamientos tan diferenciados del islam políticos han tambaleado durante décadas los cimientos de la CIE y la lucha conjunta por los derechos de la comunidad musulmana y, si no suavizan el tono ni reducen sus discrepancias, el cataclismo puede ser definitivo. 

 

 

 

1 thought on “Los musulmanes de origen marroquí sin representación en la Comisión Islámica de España La elección del nuevo presidente de la CIE mantiene la dinámica del mandato de Tatary y el malestar de los detractores de la UCIDE

  1. Lamento el espectáculo que está dando está congregación, parece que el Islam tiene la maldición de hacer las cosas a oscuras y, no son las personas que se aferran al sillón como herederos de algo que no les pertenece, vamos, copia perfecta de todos los regímenes musulmanes en el mundo sin excepción

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