Entrevista al alcalde de Terrassa Jordi Ballart

Este martes publicamos en InfoTalQual las respuestas más destacadas de la conversación que mantuvimos con el alcalde de Terrassa, Jordi Ballart. En este artículo os ofrecemos la entrevista completa.

 

¿Cuáles son las elecciones más importantes en las que has participado?

Las más importantes son estas. Había participado en otras campañas, pero lo hacía en un segundo plano, participando en los equipos. Yo ya era concejal, pero era la primera vez que me presentaba como candidato a la alcaldía, y la verdad es que fue una experiencia muy bonita, poder entrar en contacto con la gente, vivir la ciudad de otra forma. Sobre todo ver también que la gente al final ha valorado mucho esto que se ha hecho en Terrassa. Estamos en un momento muy complicado, pero creo que en Terrassa se han tenido las ideas muy claras, se han priorizado cuestiones sociales, temas de vivienda y al final la gente, visto los resultados, ha valorado mucho todas estas cuestiones.

¿Qué marca las diferencias entre el 24 de mayo y las elecciones anteriores? 

Yo creo que aquí han confluido varias crisis que no se daban en anteriores comicios. Son las primeras elecciones en las que hay: una crisis económica con unas condiciones sociales muy duras para la gente, se han sumado también otras ofertas políticas nuevas que no se habían presentado y que también están revolucionando un poco el panorama político. Están de alguna forma obligando a los partidos tradicionales a mover ficha, a avanzar en muchas cuestiones vinculadas a transparencia, a otras formas de hacer política, más cercanas a las personas. También hay una crisis territorial, el debate soberanista en Cataluña que evidentemente también ha podido condicionar estas elecciones.

Volviendo al 24 de mayo: el PSC salió como la fuerza más votada, pero sin mayoría. Aparecen dos factores nuevos: por primera vez entran en la casa del pueblo (y con fuerza) CUP y TeC, además de la vuelta de ERC (antiguo aliado del PSC en Terrassa, y que esta vez ha formado otras alianzas). ¿Cómo valoras estos cambios?

Es verdad que el panorama está muy fragmentado, que hay nuevos partidos, unos que ya habían estado y otros nuevos, y eso obliga a que las decisiones que se tienen que tomar en la ciudad se tengan que hacer en consenso con todas las fuerzas políticas. Es verdad que el 24 de mayo algunos partidos no aceptaron muy bien el resultado del PSC. No se imaginaban que el PSC podía llegar a los 9 concejales, todo el mundo creo que esperaba 7 u 8. CiU también esperaba más de los 3 que han tenido, por lo que tenían un pacto que estaba un poco pre-cocinado antes de las elecciones y que intentaron mantener después de las elecciones, que todas estas fuerzas intentaron hacer después del 24 d mayo.

 

Fueron unos días complicados porque parecía que lo único que les importaba no era gobernar y valorar nuestros programas electorales, sino que el objetivo era echar del ayuntamiento al PSC, y al final creo que se impuso el sentido común, y la abstención de un partido hizo que gobernara la lista más votada. Y respecto al mandato anterior, la diferencia entre el primero y el segundo era de 2 concejales y ahora se ha ampliado a 3, con el incremento de votos también para el PSC (500 votos más), y creo que este también es un elemento importante, que el PSC que está en un momento complicado, de construcción, con mucha tensión interna provocada por el debate soberanista, yo creo q el hecho de haber incrementado en 500 votos también es positivo, y creo q los partidos q intentaron desalojarnos también tenían que tener en cuenta esto.

Antes del 24M el mensaje era «vamos a echar al PSC», y acerca del concepto del «cambio» (tanto des de la derecha como desde la izquierda). El único que no salió en los medios de comunicación después de las elecciones fue el PSC, hasta un día antes de la investidura. ¿Había muchas tensiones en la sede del PSC?

Había… bueno, yo lo primero que hice, después de interpretar los resultados, interpretar que los 9 concejales (del PSC) más los 6 de Terrassa en Comú era que era posible un gobierno de izquierdas en Terrassa, esto es lo más natural porque al final los aliados naturales del PSC es ICV, que estaba dentro de la confluencia de izquierdas, por tanto lo más normal, dado nuestros resultados, era un pacto de izquierdas del PSC con TeC, esto es lo que yo intenté los primeros días, evidentemente no con reuniones que se hacen públicas.

¿Habéis intentado un pacto con ERC?

Yo lo que hice es proponer a Xavi Matilla –que había quedado con él, y se presentó con Marc Grau, una persona con la que no había quedado pero se presentó en la reunión, no como numero 2 sino como 3– y propuse un pacto de izquierdas a este partido, y este partido des del primer momento se mostró totalmente en contra. Ellos tenían un pacto cerrado con ERC y me decían que ellos tenían 10, y que si quería un pacto con ellos, la alcaldía era para ellos, porque yo tenía menos que ellos. En esta situación, era imposible un pacto con ellos.

¿Habéis propuesto un programa de izquierdas a TeC?

 

He propuesto iniciar conversaciones para intentar llegar a un acuerdo con pacto de izquierdas, porque es lo que quería la gente de Terrassa, visto los resultados que se dieron en Terrassa. Ellos des del primer momento priorizaron la idea del cambio, una idea que estaba vacía de contenido, solo hablaban del cambio, de no mantener un régimen hasta 40 años, eso es lo único que me dijeron. Cuando te cierran la puerta, ya no puedes continuar. A partir de aquí yo ya dejé pasar los días, que se pusieran de acuerdo entre ellos, sabía que era complicado, porque una confluencia no es un partido, son 7 u 8 que están ahí dentro y tienen sus propios mecanismos de participación y de toma de decisiones, y al final, por su propio peso las cosas se situaron en su sitio. Yo tenía claro que tampoco haría tonterías para conseguir el gobierno de la ciudad. Si ellos hubieran pactado entre ellos, nosotros hubiéramos estado en la oposición sin ningún problema.

TeC confiaba que ERC podía convencer a CiU de votar a favor sin ganar peso. Eso no salió así, porque CiU tenía un precio. Pero al mismo tiempo estás diciendo que está rechazando un pacto de izquierdas. ¿Cómo lo ves que un partido nuevo, que una alternativa en la ciudad, negocia con derecha pero rechaza a la «izquierda social»?

 

Pues la verdad es que lo veo con mucha confusión, la verdad. De hecho, si miramos declaraciones que hicieron miembros de este partido, en algún momento llegaron a decir que si CiU no les daban esos votos estaban dispuestos a buscar los 3 votos de C’s para llegar a la alcaldía, y esto está escrito, lo dijo el cabeza de lista en un medio de comunicación. Por lo tanto aquí la derecha e izquierda queda totalmente diluida. Solo había un objetivo que era conseguir el poder por el poder. Ni los programas ni las ideologías, esto parece que no tenía mucha importancia para estas personas. Entonces yo me cuestiono también si de verdad son de izquierdas. Esto se parece más a un populismo y a unos intereses… que no creo que sea un interés de todas las personas de la confluencia, sino de determinadas personas en concreto, que seguramente se meten en política por interés personal, no creo que sea el sentimiento general de las personas que están en la confluencia. Porque esos días hablamos con muchas personas, de ICV, de Podemos… había muchas personas que no estaban de acuerdo para nada con toda la estrategia que estaban llevando a cabo.

Vosotros habéis calificado la abstención de CiU como «un gesto generoso». ¿Dónde está la generosidad?

 

Está yo creo en respetar la lista más votada. Entre respetar el resultado de las elecciones o ir hacia un sitio donde creo que ni ellos mismos sabían dónde iba, porque TeC querían sus votos, pero no querían un pacto evidente públicamente, aunque ya sabemos cómo funcionan esas cosas, a veces no pactas públicamente pero por detrás… yo intuyo que algo pactaron, pero al final se impuso el sentido común. El resultado de las elecciones fue muy claro también, ganamos el PSC las elecciones con 9 concejales, además con perfiles diferentes, de gente nueva, y eso al final hizo que CiU respetara la lista más votada. Si el PSC se hubiera quedado en 6, y CiU no hubiera pasado de 9 a 3, que es lo que esperaban, igual sí que lo hubieran hecho. ¿Pero qué legitimidad tiene un partido que pasa de 9 a 3 para intentar un cambio en la política municipal? Yo creo que es lo aceptado, la abstención, que es el respeto a la lista más votada.

¿Qué precio cuesta la abstención de CiU?

Pues mira, el primer precio, y lo voy a decir claro porque es evidente, es la votación del pleno de esta semana en el cual el PSC ha facilitado la adhesión de Terrassa a l’AMI, esto es la condición que imponía CiU para empezar a negociar un acuerdo de gobierno, para tener un gobierno estable en Terrassa que es lo que hace falta en estos momentos. El PSC lo ha intentado con todos los grupos, menos con la derecha del PP y C’s, y como el único que se ha manifestado para llegar a un acuerdo ha sido CiU, tengo la obligación de intentar buscar un gobierno estable, que es lo que ahora se necesita.

El precio es muy claro, es la adhesión al AMI. Y eso lo hemos hecho porque ésta adhesión tampoco hace que Terrassa sea independentista o que condicione (o se posicione por la independencia de Cataluña, esto es simbólico. También lo hemos dicho, que es verdad que en Terrassa hay una realidad, hay 8 concejales que son independentistas y también no pasa nada por dar voz y espacio a este organismo, como estamos en muchos otros. En ningún caso es un apoyo a la independencia, se puede demostrar en la votación que hicimos ayer en que había muchos puntos en los que se proponía un escenario de cultura democrática y de proceso constituyente en los que el PSC no estamos de acuerdo, esto se tiene que decidir en las elecciones democráticas del 27-S.

¿Cómo PSC, os habéis visto obligados a pactar con CiU porque era la única alternativa?

 

Los que dicen que son la izquierda alternativa, que están más a la izquierda que el PSC, son los que han abierto la puerta a CiU a tener la llave de la gobernabilidad de Terrassa. Si TeC desde el primer momento hubiera querido pactar con el PSC, la llave no la hubiera tenido CiU.

¿Habrá consecuencias sobre las bases, para los socialistas?

No, yo creo que no. Creo que la gente estos días han visto muy claramente que era la única opción para que el PSC, que era la lista más votada, tuviera la alcaldía, y yo creo que esto al final se entiende, porque ya no estamos en el debate de la izquierda y la derecha. TeC yo no la calificaría, después de los pasos que han seguido, como un partido de izquierdas, yo no sé lo que es.

Si te piden una explicación dentro del marco político e ideológico del PSC, ¿cómo se puede entender una alianza simbólica con CiU?

 

Pues mira, se puede entender, como decía antes, para garantizar la gobernabilidad, y lo que importa de verdad no son las «macroalianzas», sino los hechos. Yo lo que quiero es que se aplique un programa de izquierdas, y que en teoría Convergència, que es centroderecha, se acerque a estas políticas de izquierdas. Nosotros en temas básicos, en temas de garantizar derechos a las personas, en temas de vivienda social, en toda la política que hemos hecho que ha sido referente, en estos temas que es lo que realmente influye a las personas, no va a haber ni un movimiento, ni CiU no me va a mover en mi línea ideológica. De hecho, estos días estamos hablando, y el programa electoral del PSC va a ser la base de la alianza con CiU. CiU en estos momentos tiene preocupaciones, de tema identitario, soberanistas… pero los que estamos realmente preocupados por los temas sociales, por las políticas que interesa a las personas que lo están pasando mal somos nosotros, y esto creo que al final la gente lo va a ver. El día que alguien vea que nos estamos moviendo de la línea ideológica, que lo diga porque yo voy a ser el primero que voy a garantizar que esto no pase.

 ¿Ya se sabe qué carteras va a ocupar CiU?

No, primero teníamos que pasar el pleno, hacer este gesto de facilitar la adhesión a l’AMI, y a partir de ahora estamos hablando. Se especula que se han dejado huecos y que hemos puestos algunos perfiles pensando que después CiU va entrar. Yo creo que ahora todo está abierto, estamos hablando y creo que la semana que viene lo podremos cerrar, pero no creo que haya nada decidido.

Una de las críticas que hubo el 24M para el PSC es un concepto nuevo que han creado los de TeC, que es lo de los «taps» (tapones) que muchos ciudadanos no saben qué es. Nosotros en una entrevista con Marc Grau nos explicó que los «taps» son una red social, en centros cívicos, administración pública, escuelas, montada durante 36 años por el PSC que facilitan que el PSC vuelva a ganar otra vez. Han inventado este concepto para referirse a la «casta». ¿Cómo respondes a estas denuncias?

Para mí “taps” no es esto, y es radicalmente falso. Es verdad que el PSC ha gobernado durante muchos años, y si ha gobernado es porque la ciudadanía le ha dado la confianza, es así. Y ahora mismo estamos en un momento que todo es transparente: las subvenciones son transparentes, y yo ante estas acusaciones lo que digo es que denuncien las situaciones concretas, porque al final si esto fuera así, estas entidades o estas escuelas también saldrían denunciando estas situaciones, ¿no?

Yo creo que esto no es así, sí es verdad que hay gente dentro del mundo asociativo que tiene complicidad con el gobierno porqué el gobierno está a su lado y está ayudando a muchas personas y a muchas entidades, esto es así. Al final la gente valora la gestión. Yo creo que esto es más un invento para justificar una idea de “cambio” que no una realidad en Terrassa.

Para mí lo de los “taps” es, por ejemplo, las personas que hay dentro de determinadas entidades, o dentro de la propia administración, que con su actitud conservadora no dejan avanzar a la sociedad e intentan utilizar su influencia para evitar que se avance, esos son los tapones.

Uno de los creadores del concepto es Marc Grau. Nosotros (InfoTalQual) tenemos información, y queremos confirmarla, de que Marc Grau pidió trabajo al PSC de Terrassa.

Bueno, Marc Grau estuvo, pues sí, igual hace dos años que vino a una entrevista, y estuvo aquí en esta sala, y sí sí, se ofreció a colaborar, me dijo que como alcalde lo estaba haciendo muy bien y que le gustaría trabajar y colaborar conmigo.

¿Te dijo como cabeza (líder campaña)?

Sí, sí. Bueno me dijo que podía ayudar, dentro de la estrategia, de cómo utilizar las redes sociales, el proceso del ágora… y sí sí, se brindó a colaborar y a trabajar.

¿No te dijo nada de los “taps”?

No, no, en ningún caso por supuesto. Por eso la propuesta que hizo TeC de comunicar la agenda del alcalde me pareció muy interesante. Porque al final se va a visualizar todas las reuniones que se hacen, el motivo… No sé si le gustaría mucho a Marc Grau que saliera publicado que hace dos años se brindó a colaborar conmigo. Porque si se publica la agenda igual se puede hacer con efectos retroactivos que todas estas reuniones también se hagan públicas. Yo creo que sería muy interesante todo esto.

A mí me sorprendía que una persona que un día puede estar en las listas de Pablo Iglesias y que es de los fijos de TeC, hace dos años estaba pidiendo trabajo para colaborar con el ayuntamiento y el PSC. ¿Estos cambios personales, tú como los ves?

Yo estos cambios los entiendo. Y después igual responden más a temas de una persona que a valores o condiciones profundas a nivel ideológico. Marc Grau ha sido escogido concejal de este ayuntamiento, yo acabo de saber que en pocos días va estar en las primarias para irse a otro sitio, entonces no le interesa tanto la política municipal y la proximidad con la gente y transformar el municipio, le interesa más otro camino, igual también es lo que más le conviene personalmente. Que no hubiera decidido presentarse en las municipales. Lo que no vale es que si estoy en el gobierno me quedo y si estoy en la oposición me voy. Yo creo que esto no hace muy bien a la política, aunque ellos dicen que quieren combatir la desafección y el distanciamiento, no creo que estas actitudes tampoco beneficien mucho. Lo que critican lo están haciendo ellos.

Dejamos esta parte política y vamos a lo social. El PSC no votó al Plan de Emergencia Social presentado por TeC, ERC y CUP. ¿Por qué no votó a favor, en plena crisis?

Es que no proponían un Plan de Emergencia, es que están engañando a la gente. Lo que estábamos hablando, discutiendo y aprobando en el primer pleno era la estructura de las comisiones informativas, que están reguladas a través de un reglamento, y son las comisiones que van vinculadas a cada área del ayuntamiento. Son las reuniones previas que cada área hace antes de los plenos para proponer los temas que van a haber, por tanto el tema de la emergencia social, no era un plan, era una comisión informativa específica para temas de emergencia social.

Lo que decíamos es: hay una comisión informativa que es la del área de derechos sociales, dentro de esta comisión informativa es donde se tiene que hablar de las cuestiones que ellos quieran. Y este ayuntamiento lo está haciendo desde el primer día de la crisis. Cualquier persona que entra por la puerta de este ayuntamiento a través de emergencia social, de vivienda, de donde sea, ya se le está aplicando, a través de los recursos que estamos priorizando, todas esas cuestiones. Decían “no es que vamos a rescatar a las personas, vamos a hacer un plan de rescate decía TeC”. Un Plan de Rescate nosotros lo hacemos cada día, desde el momento en que una persona con problemas entra por la puerta de este ayuntamiento.

Por tanto están jugando con confundir a la gente. Una cosa es una comisión y otra es un plan. Si tienen un Plan de Emergencia que lo presenten y lo valoramos, pero en ningún caso han propuesto ningún plan. Están confundiendo a la gente. Somos un ayuntamiento que hemos demostrado, las cifras son públicas, como estamos realizando este plan de emergencia. Este verano, por ejemplo, fuimos el primer ayuntamiento que abrimos un dispositivo para que los niños tuvieran un plato en la mesa durante los dos meses, dejando las escuelas abiertas. Y este año no solo hemos hecho esto, sino que lo hemos ampliado con la cena y además con la gestión de las propias entidades del territorio. Lo está gestionando una persona, que nadie dude de su sensibilidad y de su vocación para ayudar a las personas que lo están pasando mal en estos momentos.

Por tanto, yo a todas estas personas que proponen todo eso les diría que enviasen su propuesta al concejal, en su barrio, en Can Tusell y que vieran todo lo que se está haciendo. Que muchas de estas personas hablan desde la teoría, desde las aulas de las universidades, pero pisando muy poco el territorio.

Todas estas preguntas sociales están enviadas por lectores/ciudadanos a InfoTalQual. El tema del agua, nuestro medio hemos entrevistado a Alfredo Vega, y él se comprometió antes de las elecciones que si ganaba (el PSC) se comprometía a hacer una consulta sobre el futuro de la gestión de la empresa del agua. ¿Está prevista realizar una consulta?

Sí, sí, la consulta se va a realizar. Previamente, evidentemente, se tiene que ofrecer y explicar toda la información que hay sobre los diferentes modelos posibles de gestión, y una vez se haya hecho, estará en manos de la ciudadanía, se va a hacer el proceso, y democráticamente los ciudadanos de Terrassa van a decidir a principios del año que viene. Es un tema muy sensible, muy complejo, estamos acabando algunos estudios y por tanto se va a hacer durante el primer trimestre del año que viene. La voluntad es que la gente decida. Está bien que haya una Taula del Aigua, pero en este caso el agua afecta a todas las casas de la ciudad, la Taula del Aigua para mí es toda la ciudad, y es toda la ciudad la que tiene que participar sobre esta decisión tan estratégica de la ciudad de Terrassa.

Nosotros como PSC somos partidarios, de entrada, de una gestión pública directa, lo que pasa es que tenemos que mirar si esto es viable legalmente, porque tenemos una ley de reforma vocal, que nos impide crear una empresa pública si esto no se demuestra que es eficiente. Y también hay que ver temas económicos. Está demostrado también, en ciudades que han hecho procesos similares que esto implica que el ayuntamiento tenga que comprar el agua, que también implica una serie de costes añadidos que al final se tienen que imputar en las tarifas. Tenemos miedo de que municipalizar el agua implique un incremento, como ha pasado en otras ciudades, de un 30 o 40% del precio del agua. No tanto la calidad, porque nosotros lo que tenemos que garantizar es un control público. De entrada yo ya descarto la concesión (la gestión privada al 100%). Estaríamos más por una gestión pública directa, una empresa mixta pero con mayoría pública y con controles públicos siempre, por encima de todo. Yo creo que es más importante el control que no la gestión del puro servicio.

El tema del vendaval. En principio había una fecha (15 de julio) para retirar toda la materia forestal. Estamos a finales de julio pero todavía quedan árboles en algunas zonas (por ejemplo Les Arenes). No se cumplió la fecha. ¿Por qué?

Yo creo que sí que se ha cumplido la fecha, el problema es que fue tan grave lo que pasó el 9 de diciembre de 2014. Más de 150.000 árboles caídos del entorno natural, y esto es un trabajo muy complicado. Nosotros desde el primer momento hicimos una valoración con las empresas de recogida, se ha hecho mucho trabajo, se ha priorizado todos los caminos forestales para evitar problemas en un verano complicado por los incendios forestales, pero es evidente que aún falta mucho, se está trabajando, las empresas están trabajando y la idea es que más o menos a finales de setiembre o principios de octubre pueda estar ya todo en condiciones normales. Pero fue una auténtica tragedia lo que pasó en Terrassa, mucha gente no es consciente de todo lo que pasó. Y es verdad que también hemos pedido apoyos a la Diputación, a la Generalitat… De la Diputación nos llegó una cifra muy por debajo de lo que pedíamos, y esto al final también ha influido a la hora de contratar empresas para poder hacer estas recogidas.

Otra pregunta que nos han enviado por red: el tema de los pisos vacíos. ¿Tenéis un plan? 

El plan que tenemos es continuar con las políticas que hemos hecho de vivienda: las políticas de intermediación, estar al lado de las familias que están en negociaciones con las entidades financieras para hacer daciones en pago, todo esto. Y sobre todo ser contundentes con los que incumplen la función social de la vivienda. Estamos hablando por lo tanto de básicamente las entidades financieras.

La política que hemos hecho, que algunos nos criticaban que tampoco estaba claro, que pedimos un informe en la universidad, pero que gracias a que esta semana ha salido una sentencia muy clara dándonos la razón en contra del recurso que presentó Bankia. Yo creo que esto también es histórico y abre la puerta a que se produzca una auténtica revolución en nuestro país, porque si todos los ayuntamientos, no los 900 que han aprobado mociones en los plenos, porque una cosa es aprobar mociones y la otra es abrir expedientes. Cuando hablamos de abrir expediente igual son 4 o 5 los ayuntamientos.

Si todos los ayuntamientos de este país hacen lo que ha hecho el de Terrassa, vamos a poner en una situación muy complicada a los bancos, y van a tener que reaccionar, y está empezando a pasar esto. Las multas ya lo decíamos, no es para ir en contra de los bancos, sino para garantizar el derecho a la vivienda. Lo que está haciendo esto es que reaccionen, y que ahora las entidades financieras, las que nos vengan con bolsas de pisos, 40, 50 pisos para ofrecerlos para alquiler social. Yo creo que esto es la política al final.

A mí personalmente me sorprendió, porque no lo he visto salir en ningún medio de comunicación, el hecho de que el ayuntamiento está legalizando bloques y pisos ocupados. Eso no sale en ningún medio de comunicación.

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