El Gobierno de Marruecos arranca una nueva legislatura orientada al pragmatismo económico

  • RNI lidera ambas Cámaras parlamentarias, apoyado en coalición por el PAM y el PI, con gran capacidad de maniobra por la suma de escaños
  • Akhannouch prioriza los valores de cohesión social, la igualdad de oportunidades y la eficiencia y transparencia hacia un nuevo modelo de desarrollo
  • El jefe del nuevo Ejecutivo propugna mantener los pilares del Estado y estimular la economía nacional, el empleo y la buena gobernanza
  • Potenciará también el aumento de la actividad laboral de las mujeres a más de un 30 por ciento, el sistema de protección social y el incremento de la clase media

El primer Consejo de Gobierno del nuevo Ejecutivo de Marruecos, presidido por el líder de la Agrupación Nacional de Independientes (RNI por sus siglas en francés), Aziz Akhannouch, el pasado lunes, ha servido para confirmar la hoja de ruta de la nueva legislatura, la onceava, hacia una concepción más pragmática del país y de su coyuntura económica, política y social, con el acento puesto en la recuperación tras la epidemia de la COVID y en la aplicación de las reformas necesarias para incentivar el desarrollo nacional.

 

En un comunicado, tras la reunión a través de videoconferencia del órgano de gobierno citado, la oficina de prensa de la Presidencia ha señalado que el actual Ejecutivo promoverá los valores de cohesión social, la igualdad de oportunidades y la eficiencia y la transparencia hacia un nuevo modelo de desarrollo, que pasa por mantener los pilares del Estado, estimular la economía nacional, potenciar el empleo y consolidar la buena gobernanza en la gestión pública. También concentrará sus esfuerzos en mejorar la rentabilidad de los sectores productivos y la intensificación de aquellas estrategias anteriores que dieron resultados positivos, añade la nota.

Posteriormente, Akhannouch, que atesora la segunda fortuna del reino tras la del propio monarca, Mohamed VI,  se dirigió en sede parlamentaria a ambas Cámaras, la de Representantes, presidida por Rachid Talbi (RNI), y la de Consejeros, cuyo titular es Naam Miyara (Unión General de Trabajadores de Marruecos), para terminar de definir las directrices de su mandato, que pasan precisamente por reforzar la relación entre los máximos aparatos Ejecutivo y Legislativo, y se comprometió a crear un millón de empleos a lo largo de la presente legislatura de cinco años, estimular el aumento de la actividad laboral de las mujeres a más de un 30 por ciento, desde su 20 por ciento actual, avanzar en el sistema nacional de protección social global y proteger el incremento de la clase media y el empoderamiento del mundo rural y agrícola.

Se comprometió el presidente del Gobierno asimismo a potenciar el sistema educativo para colocar a Marruecos entre los 60 países más competentes del mundo en esta materia y dar oficialidad a la lengua amazigh a través de la creación de un fondo especial de mil millones de dirham (95 millones de euros) hasta el año 2025, lo que constituye una importante novedad que atañe a una antigua reivindicación que respalda actualmente la cultura y la lengua de al menos unos cinco millones de habitantes.

Vuelco en el espectro político

Se trata del primer acto de arranque de la legislatura de la era Akhannouch y el RNI, tras las elecciones generales, regionales y comunales celebradas el pasado día 8 de septiembre que dieron un vuelco al espectro político del país, con una abrupta caída del Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), representante del voto islamista, que gobernó durante los últimos 10 años y ha pasado de ostentar en la Cámara de Representantes 174 escaños a tan solo 18, lo que le aparta de las grandes decisiones y debates políticos del próximo quinquenio. Por contra, el RNI ha obtenido 102 escaños frente a los 34 de los comicios de 2016, un resultado que proporciona a los independientes los apoyos suficientes para ostentar la presidencia de un Gobierno que la mayoría de los expertos estiman de mayor carga tecnócrata, económica, empresarial y social que el anterior.

Para conseguir una sólida estabilidad política de cara a la nueva legislatura, el actual presidente del Gobierno logró establecer sin dificultad una pronta coalición con el Partido de la Autenticidad y Modernidad (PAM), liderado por Abdellatif Ouahbi, muy cercano a Palacio, con 87 escaños, y el nacionalista Istiqlal, con su secretario general, Nizar Baraka, al frente, que obtuvo 81, para alcanzar juntos una mayoría absoluta, es decir, 270 escaños frente a los 125 que suman el resto de las formaciones políticas en la Cámara de Representantes (USFP, 34; MP, 28; PPS, 22; UC, 18; PJD, 13; MDS, 5; FFD, 3; AFG, 1; PSU, 1), con que afrontar la próxima travesía y alcanzar la transformación auspiciada por el llamamiento del Rey en su último discurso a la defensa de los intereses de Marruecos, que atraviesa por una situación que entraña «desafíos, riesgos y amenazas», dijo Mohamed VI.

El decisivo giro del panorama político parlamentario, regional y comunal de Marruecos surgido de las elecciones del pasado día 8 de septiembre se completa en las wilayas y ayuntamientos y, aunque la participación fue moderada, algo más del 50% del electorado, pero mayor que en los anteriores comicios de 2015, la configuración final ha conferido de forma generalizada un carácter más civil, empresarial y economicista al país frente a los últimos mandatos encabezados por los islamistas.

Las tres carteras del Rey

El actual equilibrio de fuerzas también deja de manifiesto la potestad de la Casa Real en los tres principales Ministerios del Estado, con la permanencia del titular de Asuntos Exteriores, Naser Burita, cuya intensa y decisiva gestión en la diplomacia marroquí ha estado marcada por el manejo de las crisis con España (en torno a las reivindicaciones territoriales del Sahara Occidental, Ceuta y Melilla y el rocambolesco acogimiento sanitario del líder del Frente Polisario, Brahim Gali), además del acercamiento a Israel, los problemas suscitados con los gobiernos de Francia y Alemania y las labores de la política exterior para recabar apoyos en las causas internacionales abiertas, apoyos entre los que destacan los de Estados Unidos, Reino Unido y varios países del África subsahariana y Sudamérica. Esas tres carteras ministeriales principales las conforman también la de Interior, a cargo de Abdelouafi Laftit, con su amplia experiencia ya demostrada en el cargo a lo largo de la pasada legislatura, y la de Asuntos Islámicos, frente a la que estará una vez más el historiador y novelista Ahmed Toufiq, que repite en este sensible desempeño para mantener el equilibrio nacional desde el año 2002.

Asimismo, cabe destacar entre los 19 ministros y cinco viceministros del nuevo Ejecutivo la presencia de siete mujeres, con Nadia Fetah, exministra de Turismo, al frente de la cartera de Economía y Finanzas; Nabila Rmili (alcaldesa de Casablanca) en Sanidad; Zahra Ammour, Turismo y Economía Social; Laïla Benali, Transición Energética y Desarrollo Sostenible; Fatima Ezzahra, Gestión Territorial, Urbanismo y Municipalidad, y Awatif Khyar, Mujer, Familia e Inserción Social, además de la viceministra de Transition Digital y Reforma Administrativa, Ghita Mezzour.

La lista se completa con los titulares electos de los Ministerios de Justicia, Abdellatif Ouahbi; Secretaría General del Gobierno, Mohamed Hajoui; Equipamiento y Agua, Nizar Baraka; Educación y Deportes, Chakib Benmoussa; Agricultura, Pesca, Desarrollo Rural, Aguas y Bosques, Mohamed Sadiki; Inclusión Económica, Pequeña Empresa y Empleo, Younes Sekkouri; Industria y Comercio, Ryad Mezzour; Enseñanza Superior, Investigación Científica e Innovación, Abdellatif Miraoui; Transporte y Logística, Mohamed Abdeljalil; Juventud, Cultura y Comunicación, Mohamed Mehdi; Solidaridad e Inserción Social y Familia, Aouatif Hayar; y los viceministros de Administración de la Defensa, Abdellatif Loudiyi; Inversiones, Convergencia y Políticas Públicas, Mohcine Jazouli; Presupuesto, Faozu Lekjaa, y Relaciones con el Parlamento y portavoz del Gobierno, Mustapha Baitas.

Por su parte, en la Cámara de Consejeros, equivalente a la Cámara Alta, de representación regional, pero también de los ámbitos sectoriales, sindicales y profesionales; RNI, PAM y PI se hacen con 63 escaños (27, 19 y 17, respectivamente) de los 120 en liza y, por tanto, con la capacidad de maniobra suficiente para apoyar y refrendar las reformas promulgadas por la Cámara de Representantes.

 

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