El 10 de mayo, aniversario de la creación del Polisario. En que contexto llega esta celebración?

Articulo de opinión : Muhamed Salem Abdelfatah

Tradución: TalQual Media

A través de un simple repaso a los medios de comunicación del Polisario y sus brigadas electrónicas, la conmemoración del 48 aniversario del nacimiento del Frente parece difuminada en comparación con otros recuerdos celebrados, quizás sea la primera vez que pasa la fecha del 10 de mayo bajo un clima de pasotismo entre los círculos del Polisario sin presenciar celebraciones o conmemoraciones, y sin que sus partidarios se involucren en campañas políticas para promover sus consignas, proposiciones radicales y retórica excluyente y extirpadora.

El Polisario no parece para nada en sus mejores condiciones, pues vive del impacto de las derrotas militares y diplomáticas, en paralelo con una crisis de vacio en su puesto de liderazgo, así como la erupción de su expediente de antecedentes penales, y sus líderes están perseguidos por el Poder Judicial español por graves cargos como tortura y ejecuciones extrajudiciales, sus escándalos ahora ocupan los titulares de los principales medios de comunicación internacionales como organización que apoya a líderes criminales que cometieron graves violaciónes de los derechos de la población saharaui.

Militarmente, el Polisario no acertó en su aventura de emprender una nueva guerra, causando con el cierre del paso de Guerguerat una serie de reveses sucesivos, siendo el más importante la pérdida del propio paso fronterizo, además de que Marruecos ha ampliado sus muros defensivos y ha penetrado en sitios estratégicos en las zonas desmilitarizadas, a la luz de noticias sobre avances específicos como la apertura de un nuevo paso fronterizo terrestre con Mauritania, y poblar las áreas detrás del muro (El Gouira).

A nivel de las batallas humanitarias, se vuelve a prestar atención al expediente de las graves violaciones de derechos humanos perpetradas por el Polisario, y se destacan los testimonios de las víctimas que inician pasos de lucha concretos contra los líderes del frente involucrados en estas violaciones, gozando de una amplia simpatía en los círculos populares, y captando la atención de los organismos internacionales de derechos humanos.

Y a nivel del «polisario del interior», sus células en las ciudades saharauis bajo soberania marroqui están siendo testigos de una tibieza sin precedentes, con la ausencia de las manifestaciones de protesta que el frente siempre había empleado políticamente, y la disolución de las organización de derechos humanos afines, ya que su organización solo controla unos pocos elementos, la mayoría de los cuales se enmarcan en sus estructuras y se benefician de su generoso apoyo y de sus transferencias bancarias.

A nivel de los medios de comunicación, el Polisario parece incapaz de seguir el ritmo de las coberturas que muchos foros internacionales dedican a la actualidad del tema del Sáhara Occidental, ya que el frente no pudo demostrar el simple hecho de que estaba librando una guerra real, y tambien estuvo completamente ausente de los acontecimientos relacionados con la enfermedad de su líder y su hospitalización en España, por lo que el tema de su citación judicial por cargos de tortura, ejecución extrajudicial y violación estuvo bajo el foco de la cobertura de los principales periódicos y medios internacionales, mientras la presencia de los medios de comunicación y activistas afiliados al frente era deslucida.

En cuanto a la diplomacia, el Polisario vive sus peores derrotas desde el estallido del conflicto sahariano a mediados de los años setenta del siglo pasado, ya que sus victorias diplomáticas y el reconocimiento internacional que acumuló en el pasado se han transformado en una serie de aperturas de consulados extranjeros en las ciudades de El-Aaiún y Dakhla siendo eso la máxima expresión del reconocimiento de la soberanía marroquí sobre la región y que se culminó con el reconocimiento estadounidense y un grupo alianzas estratégicas y de seguridad que unen a muchas potencias y agencias internacionales con Marruecos, que incluye la región.

Al final, el frente parece incapaz de hacer frente a los desafíos que la región está viviendo en los últimos tiempos, al igual que es incapaz de seguir el ritmo de las rápidas transformaciones políticas e intelectuales que abundan en el mundo del siglo XXI, mientras siguen fieles a los patrones de gobernanza y gestión caducos que se remontan a la época de la Guerra Fría, como el sistema del partido único que está lejos de cumplir las aspiraciones de los saharauis de lograr su libertad y dignidad, o incluso allanar el camino para un clima democrático en el que pueden practicar la gestión de sus asuntos locales.

Sin embargo, insiste y no siente vergüenza por emplear tesis políticas que contradicen todos los valores universales y humanos, como el unilateralismo y la legitimidad de la representación, que golpean el núcleo de los principios del pluralismo y el sistema de libertades civiles y políticas. Entonces ¿Cómo puede una organización totalitaria, estalinista que confisca derechos básicos, garantizar la libertad y dignidad del ser humano saharaui, o contribuir a la implementación del principio de autodeterminación, ya que los valores universales de derechos humanos son un sistema integrado que no puede dividirse o reducirse a breves consignas políticas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Recibir las ultimas noticias


Email address
Seguro y libre de spam...