Covid-19, de Huanan a Manhattan en 90 días El New York Times acaba de publicar el viaje inicial del coronavirus. El artículo explica muy gráficamente uno de lo posibles recorridos desde un mercado de pescado en Wuhan hasta las calles de Manhattan. Esta es una de las posibles rutas que no ha pasado por Europa.

New York Times y TalQual

Visto lo visto, las restricciones de viaje más extensas en toda la historia de la humanidad para detener un brote no parecen ser suficientes. ¿Por qué? ¿Cuáles fueron los caminos empleados por el Covid-19 para viajar más rápido que las medidas de prevención?

Todo empezó en un sitio muy parecido al de la foto, en el mercado de Huanan, en Wuhan, una ciudad media de China de 11 millones de habitantes.  O por lo menos eso dicen la mayoría de científicos, aunque no todos. Los primeros informes indicaban que un mercado de mariscos al aire libre en la ciudad, que vende también animales domésticos y salvajes, podría haber sido el lugar donde se inició el brote, ya que varios de los casos iniciales lo habían visitado recientemente. Sin embargo, crecen las evidencias de que el mercado de Wuhan puede no haber sido la única fuente del brote inicial en seres humanos. Acaba de ser publicado un artículo en The Lancet donde se afirma que de los 41 primeros pacientes hospitalizados con infecciones confirmadas, 13 no tenían relación alguna con el mercado.

Algunos de los trabajadores del mercado utilizaban el transporte público para desplazarse a su lugar de trabajo. Y la estación que solían utilizar era la parada de Hankou, a 5 minutos del mercado. Esa estación es utilizada, a diario, por cientos de miles de personas. El mejor escenario posible para la propagación de un virus que necesita contacto o proximidad. Esa fue una de las primeras vías de propagación, el transporte público.

A finales de diciembre los primeros 41 casos se convirtieron en docenas de personas enfermas. Los equipos médicos empezaban a ponerse nerviosos ante unos enfermos que tenían neumonía viral pero que no respondían a los tratamientos habituales.

Según las estimaciones de la Universidad de Washington ya entonces debía haber algo más de tres o cuatro mil personas infectadas, muchas sin síntomas.

A partir de ese momento, con cada paciente infectando a dos o tres más de promedio, el virus ya era imparable.

Además, los funcionarios chinos no alertaron al mundo  hasta el 31 de diciembre, la víspera del año nuevo lunar, con cientos de millones de personas a punto de viajar.

A pesar de los mensajes de prevención, el mismo día 31 de diciembre se marcharon de Wuhan unas 175.000 personas. En las siguientes semanas los viajes aumentaron. En enero, antes de que se restringiesen los viajes, siete millones de personas salieron de la ciudad. La tragedia estaba escrita.

Cuando, el 21 de enero, las autoridades chinas reconocieron el riesgo de la transmisión persona a persona, ya había brotes locales en Beijing y Shanghai.

Dos días después Wuhan fue bloqueado, los viajes interiores en China casi desaparecieron. Pero, en cambio, los vuelos internacionales no fueron, inicialmente, suprimidos. Miles de personas volaron de Wuhan a ciudades de todo el mundo.

Según el estudio de la Universidad de Washington en ese mes de enero viajaron desde Wuhan, sólo en vuelos directos, 900 personas a New York, 2.200 a Sídney y más de 15.000 a Bangkok, el destino más popular. Es decir, el virus iniciaba su expansión internacional a lo grande a través de los aeropuertos.

Fue precisamente en Bangkok donde se produjo el primer caso conocido en el extranjero. A mediados de enero una mujer de 61 años viajó desde Wuhan, a pesar de tener fiebre, dolor de cabeza y de garganta.

Pocos días más tarde aparecieron los primeros casos en Tokio, Singapur, Seúl y Hong Kong. Estados Unidos confirmó su primer caso.

Desde la Universidad de Washington afirman, que, en esa fase, alrededor del 85 % de los viajeros infectados no fueron detectados.

A finales de enero Wuhan quedó bloqueado y las líneas aéreas comenzaron a cancelar vuelos. Fue muy tarde, los brotes ya estaban creciendo en más de 30 ciudades en 26 países.

A mitad de febrero el virus comenzó a propagarse localmente de forma masiva en espacios confinados. Empezó a infectar a personas que no habían estado en China ni en contacto con pacientes con síntomas, era el comienzo de la pandemia.

El 1 de marzo se reportaban ya miles de casos en Italia, Irán y Corea del Sur.

Diez días más tarde, Estados Unidos suspendió los viajes de pasajeros desde Europa. “El virus no será un problema para nosotros” dijo Trump en aquel momento. Pero también era tarde, para entonces el Covid-19 ya extendía sus tentáculos virales por las calles de Seattle y de New York.

Del 15 de diciembre al 15 de marzo, el virus ha tardado tan sólo tres meses en viajar desde el mercado de Huanan hasta las calles de Manhattan.

El artículo de The New York Times está disponible en https://www.nytimes.com/interactive/2020/03/22/world/coronavirus-spread.html

 

 

 

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